martes, 5 de marzo de 2013

EQUIPOS - BOSTON CELTICS, parte II (1946-)




DESDE EL FINAL DE LA ERA BIRD 

AL BIG THREE MODERNO (parte II)


Dos títulos y una final en tres años marcaban la cima del rendimiento de esta generación y la necesidad de planificar el futuro. Es por ello que Boston decidiría traspasar a su jugador Gerald Henderson por la primera elección del Draft de 1986 de Seattle Supersonics, que habría de corresponder a un prometedor jugador: Len Bias. Sin embargo, éste moriría dos días después de su elección en el Draft por una sobredosis de droga, deshaciendo las expectativas puestas en este nuevo proyecto de reconstrucción y condicionando irreversiblemente el futuro. La mala suerte, el poco acierto en el Draft y algunos errores, ya sin la guía de Red Auerbach, haría irreversible un lento declive. 

Sin Bias ni el irreversiblemente lesionado Walton, Boston hubo de afrontar una dura temporada 1986-87, pero lograría sobreponerse y llegar a la final del campeonato, para caer finalmente frente a los Lakers. En 1988, ya sin Walton y con un equipo soportado tan sólo sobre el quintetito titular (los clásicos Johnson, Ainge, Bird, McHale y Parish), los Celtics caerían en la final de conferencia frente a Detroit Pistons, marcando así el relevo en la hegemonía de la conferencia. Las cosas empeorarían aún más en 1989, cuando Bird se perdió toda la temporada por una lesión, y en la 1989-90: en ambos casos Boston caería en primera ronda de playoffs, primero ante Detroit y luego ante New York Knicks.
Ya sin Ainge, traspasado a Sacramento Kings, Dennis Johnson se retiraría en 1990, desapareciendo así los complementos del Big Three que habían asegurado los éxitos de 1984-1987, sin que el Draft o los traspasos hubieran provisto de nuevos recursos destacados, salvo uno: la elección de Reggie Lewis en el Draft de 1987.

La década de los '90 profundizó el declive iniciado en los últimos años de la década anterior, convirtiéndose sin duda en la peor de la historia de la franquicia. Esta década se caracteriza por la ausencia de liderazgos excepto en los primeros años a cargo de Larry Bird y Reggie Lewis y en los últimos de los emergentes Antoine Walker y Paul Pierce. 

Sin embargo, los Celtics hicieron lo posible por resurgir en la competición y sobreponerse a los fracasos de los años anteriores. El nuevo entrenador, Chris Ford, logró formar un equipo de gran calidad mediante los todavía tres principales referentes del equipo -Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish-, la consolidación de la nueva estrella del equipo: Reggie Lewis y la participación de un conjunto de nuevos jugadores: Brian Shaw, Dee Brown y Kevin Gamble (en 1991) y Rick Fox y Sherman Douglas (desde 1992). Así, en la temporada 1990-91, los Celtics alcanzarían uno de sus mejores resultados en los primeros meses de la liga regular, al lograr 29 victorias en 34 partidos, pero los problemas físicos de Larry Bird ocasionarían una fuerte merma en el rendimiento de la plantilla y convertirían ya a Reggie Lewis en el verdadero líder del equipo. El retorno de un disminuido Bird no permitió un viaje largo en los playoffs y los Celtics cayeron en la semifinal de Conferencia frente a los Detroits Pistons. El año siguiente, con la ausencia de Bird y McHale durante media temporada, los Celtics lograrían a pesar de todo alcanzar una vez más la semifinal de conferencia de la temporada 1991-92, pero sucumbirían ante los Cleveland Cavaliers.

Sería 1993 el primer año de franco declive para el equipo. Ante la retirada en 1992 de Larry Bird, el equipo optó por reforzarse con la llegada de Xavier McDaniel, quien tendría un impacto mucho menor sobre el equipo. A pesar de todo, el equipo alcanzó 48 victorias -tan sólo tres menos que el año anterior- y los playoffs, pero Reggie Lewis sufriría en la primera ronda, ante Charlotte Hornets, un colapso cardíaco que lo apartaría de la competición y que acabaría con su vida unas semanas más tarde. Sin Lewis, Boston cayó en primera ronda y esa misma temporada se retiró Kevin McHale. La pérdida de Lewis restaría mucha capacidad competitiva a un equipo, capitaneado ahora por un envejecido Robert Parish y liderado en anotación por Dee Brown, que no se clasificaría para los playoffs en el año 1994 y donde La única buena noticia sería el buen rendimiento de Dino Radja. El año siguiente, 1995, Parish se incorporaría a los Hornets, pero el equipo se vería reforzado con la incorporación de Dominique Wilkins. Aunque eso permitió alcanzar los playoffs con un promedio negativo, cayeron nuevamente en primera ronda, en la que sería su última participación en playoffs de la década. 

En la temporada 1995-96, M. L. Carr, ex-jugador y campeón con Boston en la década de los ochenta, asumiría las riendas del equipo y la dirección técnica. En los dos años que estuvo al frente de la franquicia, los resultados deportivos fueron francamente negativos, a causa de la falta de referentes, de liderazgos y de calidad individual. Lo mejor en esos años vino con la elección de Eric Williams en el Draft de 1995 y sobre todo de Antoine Walker en el de 1996. La temporada 1996-97, con tan sólo 15 victorias en liga regular, se concretó en un intento de lograr la elección número uno del Draft de 1997 y poder elegir así a Tim Duncan, pero la suerte no acompañaría, y Boston se habría de conformar con la elección número 3, Chauncey Billups, quien pasaría un corto período en Boston. 

En verano de 1997, se convertiría en nuevo responsable y entrenador Rick Pitino, quien se mantuvo en el cargo hasta mediada la temporada 2000-2001, y cuyas polémicas decisiones no servirían para mejorar el rendimiento competitivo.Pitino renovó casi toda la plantilla a lo largo de su mandato, excepto a Antoine Walker, que lideraría al equipo hasta la llegada de Paul Pierce a través del Draft de 1998, sin que Boston se clasificara una sola vez para los playoffs. Entre sus elecciones más polémicas se encuentran los traspasos de Billups y Ron Mercer, ambos elegidos en el Draft de 1997, el de Eric Williams, y la incorporación de diversos jugadores caros y poco efectivos, como el pívot Travis Knight.

En los primeros años del nuevo milenio, el equipo ha estado en general lejos de alcanzar un nuevo campeonato. Tras la renuncia de Rick Pitino, han sido Chris Wallace (2001-2003) y Danny Ainge desde 2003, los nuevos responsables de la reconstrucción del equipo en tanto que general manager y director de operaciones respectivamente. Sin embargo, los años transcurridos en esta década han sido más positivos que la anterior, en la medida de que en las temporadas 2002, 2003, 2004 y 2005 Boston ha alcanzado los playoffs, incluida una final de conferencia. 

Durante el período de Chris Wallace tuvo lugar el mayor éxito de la plantilla de los últimos veinte años: la disputa de la final de Conferencia Este ante los New Jersey Nets. Liderados por Paul Pierce y Antoine Walker; con jugadores comoKenny Anderson, Eric Williams, Tony Battie o Rodney Rogers, y entrenados por Jim O'Brien, quien sustituyó a Pitino en el banquillo, los Celtics eliminaron a Philadelphia 76ers y Detroit Pistons, pero cayeron en una dramática eliminatoria por 4-2, durante la cual protagonizaron la mayor remontada de la historia de los playoffs (21 puntos en el último cuarto). En 2003 O'Brien consiguió llevar al equipo nuevamente a la semifinal de conferencia, tras eliminar a los Indiana Pacers, pero New Jersey volvió a ser el verdugo de Boston. 

La falta de mejores resultados propició, en 2003, que tras un cambio de propietarios, Chris Wallace fue sustituido por Danny Ainge como principal responsable. A ello contribuyeron, entre otros factores, el fallido traspaso de Vin Baker, quien llegaría con un largo y elevado contrato para experimentar un proceso de alcoholismo que supuso que fuera apartado del equipo en la temporada 2003 y su despido en 2004; los fallos en las tres elecciones de Draft en la primera ronda de 2001, que no sirvieron para dotar al equipo de ningún joven de garantías, y la escasa confianza en los criterios seguidos por Wallace. 

El período de Danny Ainge se ha venido caracterizando por una gran transformación del equipo, en el cual sólo quedó uno de los finalistas del año 2002: Paul Pierce. Entre sus primeras decisiones polémicas se encuentran el traspaso de Antoine Walker en verano de 2003 por Raef Lafrentz, Jiri Welsh y una primera ronda de Draft, quien retornaría sin embargo para disputar el tramo final de la temporada 2004-2005, antes de ser traspasado nuevamente a Miami Heat. A ellas seguirían otras en los meses siguientes, como la multimillonaria renovación de Mark Blount en julio de 2004. 

En la primera temporada completa de Ainge, la de 2004, además de los cambios mencionados, llegó al equipo Ricky Davis, tras un traspaso con Cleveland Cavaliers. Durante la misma, O'Brien presentó la dimisión a mitad de la temporada, siendo sustituido por John Carroll, quien a pesar de alcanzar un récord de victorias negativo (36-46) logró acceder a los playoffs, donde Indiana eliminaría a Boston por 4 victorias a 0. En la temporada siguiente, la 2004-2005, Ainge puso al frente del equipo a Doc Rivers, quien no logró mejorar lo conseguido el año anterior, al volver a caer eliminado ante los Pacers en primera ronda, en una dramática serie a siete partidos, a pesar de la presencia de un veterano Gary Payton, el regreso de Walker y la llegada al equipo a través del Draft de Al Jefferson, Tony Allen y Delonte West.
 
Las cosas fueron aun peor en los años siguientes. Tras elegir en el Draft de 2005 a la joven promesa Gerald Green y al servicial Ryan Gomes, en la temporada 2005-2006 Boston obtuvo tan sólo 33 victorias, en un año en que el planteamiento de fondo fue dar confianza a los jugadores más jóvenes. Idéntica estrategia pero con peores resultados, se siguió en la temporada 2006-2007: a pesar de la madurez experimentada por jóvenes como Al Jefferson, Tony Allen o Delonte West, a causa de las múltiples lesiones, especialmente la de Pierce, y las deficiencias en la formación y dirección de la plantilla que vienen dándose en los últimos años causaron la obtención de tan sólo 24 victorias. 

Como consecuencia de los malos resultados, el equipo inició en mayo de 2007 una nueva etapa. Una vez conocida la posición de elección en el Draft de Boston, la número 5, que eliminaba toda opción de contar con Greg Oden o Kevin Durant en la siguiente temporada, Danny Ainge inició gestiones para dar un giro total a la plantilla, a fin de volver a convertir al equipo en candidato al anillo. Fruto de las mismas fue el traspaso en la noche del Draft de Delonte West, Wally Szczerbiak y la elección número 5 de dicho Draft, a cambio del All Star y ex estrella de los Seatle Supersonics Ray Allen. Posteriormente, a finales del mes de julio, se hizo público el traspaso del verano, en el que Kevin Garnett llegaba a la franquicia a cambio de Al Jefferson, Sebastian Telfair, Ryan Gomes, Gerald Green y Theo Ratliff, además de la elección de primera ronda del Draft de 2009 y del retorno de los derechos obtenidos en 2006 sobre una elección de primera ronda de Minnesota. 

Tras la llegada de Garnett, los Celtics se convirtieron en el mejor equipo de la liga regular, al alcanzar el mejor promedio, 66-16,ello ha sido posible gracias al liderazgo de Paul Pierce y Kevin Garnett, la contribución de Ray Allen, la llegada progresiva de nuevos jugadores de apoyo como James Posey, Sam Cassell, PJ Brown y Eddie House y la progresión de los jóvenes jugadores reclutados por Danny Ainge a lo largo de los últimos años: Kendrick Perkins, Tony Allen y, especialmente, Rajon Rondo. Ya en los playoffs, los Celtics se vieron enfrentados en primera ronda a los Atlanta Hawks y en segunda, a los Cleveland Cavaliers de Lebron James, a los cuáles superaron por un estrecho margen de cuatro victorias y tres derrotas, ganando todos los partidos disputados en casa y perdiendo todos los disputados fuera. 

En la final de la Conferencia Este Boston derrotó 4-2 a Detroit Pistons y se enfrentó en las Finales de la NBA a Los Ángeles Lakers, reviviendo así una final histórica, que acabó ganando con autoridad, 4-2, consiguiendo un nuevo campeonato 22 años después. Paul Pierce fue nombrado MVP de unas finales en las que se consiguió el récord de mayor remontada en un partido, ya que después de empezar perdiendo en el primer cuarto del cuarto partido por 24 puntos en la cancha de los Lakers, los Celtics se supieron sobreponer y acabaron llevándose el único triunfo fuera de casa de la final, que suponía el 3-1 y acercaba el título a Boston. 

Tras conseguir el campeonato número 17, los Celtics afrontaron la temporada 2008-2009 con algunas bajas sensibles, como las de PJ Brown y James Posey, a los que habrían de sustituir una nueva generación de rookies: el pivot Patrick O'Bryant y antiguo jugador de Portland Trailblazers, Darius Miles, quien tras dos años de retiro por lesión, intentaba reincorporarse a la práctica del baloncesto, pero éste fue despedido del equipo tras un periodo de prueba en el que no tenía contrato asegurado. Aún así fraguaron una buena temporada (62 victorias y 20 derrotas) conquistando la división atlántica. Pero las lesiones de Kevin Garnett impidieron que jugara los playoffs y Boston cayó eliminado por Orlando Magic en las semifinales de la conferencia este. 

En la temporada 2009-2010, los Celtics incorporaron varios jugadores de nivel (Rasheed Wallace, Marquis Daniels, Nate Robinson, Michael Finley) con el fin de dar mejor apoyo al quinteto titular todavía formado por Rondo, Pierce, Ray Allen, Garnett y Perkins y para mejorar su rendimiento del año anterior. Así, lograron finalizar primeros de su división, pero un récord de 50 victorias y 32 derrotas en temporada regular les convirtía tan sólo en el cuarto clasificado del conjunto de la Conferencia Este. Sin embargo, su rendimiento fue mucho más positivo en los playoffs, durante los cuales lograron eliminar a los dos grandes favoritos de la conferencia, Cleveland y Orlando, los cuales contaban además con ventaja de campo. 

Ello los permitió disputar la final de la NBA frente a Los Angeles Lakers, renovando la ya clásica rivalidad entre ambos equipos y repitiendo así la final de dos temporadas atrás, pero cayeron derrotados 4-3 en el séptimo partido de la serie, disputado en Los Ángeles, en el que no pudo participar el pívot títular, Kedrick Perkins, a causa de una lesión de rodilla. 

Al año siguiente Boston traspasaria a Perkins, un jugador clave en la rotaciòn, alterando en gran parte la quìmica y el espìritu del equipo. Con la pròxima partida de Ray Allen y los fallidos intentos por revitalizar las errantes carreras de Shaquille y Jermaine O'Neal, Boston centrarìa sus esfuerzos en el mentado Big Three de Rondo, Pierce y Garnett en la bùsqueda de una ùltima opciòn a las Finales. El factor edad no parece un obstáculo en la conquista del enèsimo tìtulo para la franquicia celta: la historia de su palmarés está escrita de superación y orgullo a prueba de cualquier imposible.



2 comentarios:

  1. The Celtics have had their good and bad moments. Best of luck for the season. http://www.priceperhead.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hey thanks for reading and posting! Sure, a great history behind them, a lot of memories! more rings to come!

      Eliminar