viernes, 15 de marzo de 2013

PERFILES - WILT CHAMBERLAIN, Parte II (1936-1999)




Wilt Chamberlain, el atleta definitivo 


Posiblemente estemos hablando del mejor jugador ofensivo de la historia, del más dominante en los 60 años de la NBA y del mejor físico que jamas pasó por la liga.
Wilton Norman Chamberlain nació en Philadelphia, ciudad con gran pasado y presente baloncestístico, un mes después del inicio de la Guerra Civil española. Desde joven se caracterizó por su habilidad para los deportes. 

Consiguió grandes logros en su etapa colegial como alcanzar los 1,98 en salto de altura, correr las 440 yardas en 49,0 segundos, las 880 yardas en 1:58.3, lanzar el peso a 16,27 metros o saltar 6,70 metros en salto de longitud, números considerables incluso para un decatleta de la actualidad.  Pensemos, además, que todos estas marcas deberíamos extrapolarlas a una persona de más de 2,10 y 130 kilogramos de peso, un físico que solemos asociar a personas de agilidad limitada.

Wilt, gracias a Dios, conoció el baloncesto en 7º grado del instituto, destacando de inmediato por sus números, unos de los más impresionantes de la historia del High School. Como muestra un botón de sus logros, a la altura (si no superiores) de los conseguidos en la NBA:
  • Anotó 90 puntos en un partido, incluyendo 60 en un período de 10 minutos.
  • 800 puntos en sus primeros 16 partidos.
  • Dos campeonatos regionales en los años 1954 y 1955 para su instituto, el Overbrook en West Philadelphia
A su salida del instituto, las principales universidades del país se interesaron en incorporarlo a sus rosters. A pesar de la competencia, con más de 200 universidades interesadas, finalmente fue la Universidad de Kansas la que convenció al espigado muchacho para que se uniera a su equipo. En aquella época los muchachos de primer año no podían competir en los equipos de la NCAA pero su impacto en el equipo fue inmediato. En un partido entre el equipo freshman de los Jayhawks y los veteranos, Chamberlain anotó 42 puntos y capturó 28 rebotes. Fenomenal tarjeta de presentación para lo que estaba por venir.
En 1957, Chamberalin llevó a los Jayhawks a la final universitaria donde fueron derrotados por, como no, North Carolina por 81-80. Este hecho no impidió que fuera nombrado jugador mas valioso de la Final Four y All-American. Al año siguiente, por desgracia, su equipo no pudo jugar las eliminatorias universitarias, por lo que decidió convertirse en jugador profesional. Sus derechos pertenecían desde 1955 a los Philadelphia Warriors por la territorial rule, regla que permitía a los equipos tener preferencia sobre los jugadores procedentes de sus estados, pero como no estaba permitido que un jugador que no hubiese completado 4 años en la universidad pasara a jugar en la NBA, Chamberlain decidió pasar la temporada de 1958 jugando para los Harlem Globetrotters a cambio de una interesante suma de dinero. Este hecho, a la postre, significaría una gran mejora en las habilidades de Wilt. Como el equipo disponía de dos magníficos pívots como Chamberlain y Meadowlark Lemon, el entrenador del equipo de Harlem decidió situar al primero ¡de base! para desarrollar sus aptitudes en el pase, la creación, el control del balón y las entradas a canasta. En el año 2000, su número 13 sería retirado por los Globetrotters.

El impacto del joven de Philadelphia en la NBA fue inmediato, consiguiendo en un mismo año los títulos de MVP de la temporada, del All-Star y el premio de Rookie del año. Promedió 37,6 puntos y 27 rebotes por partido, guarismos imposibles para los actuales tiempos. Los Warriors, a su vez, pasaron de poseer la peor marca de la temporada a la 2º posición general de la liga. Ese año, como tantos otros posteriormente, fueron eliminados por los Boston Celtics en las Finales de Conferencia del Este. Desde entonces se forjaría la mayor rivalidad de todos los tiempos entre Chamberlain y su antídoto defensivo, Bill Russell, el jugador más laureado de la historia. Si no hubiese coincidido en el tiempo con aquellos Celtics, el equipo más dominador de la historia de los deportes americanos, posiblemente estaríamos contemplando 7 u 8 anillos en los dedos del gran Wilt. Me parece oportuno señalar que tras aquella primera competición, Chamberlain sopesó seriamente su retirada 
debido a la excesiva dureza con la que intentaban detenerlo los jugadores rivales, incluyendo dobles y triples defensas y faltas flagrantes en cada partido. Este hecho contrasta con que el propio Wilt nunca fuera expulsado por faltas en los más de 1200 partidos disputados a lo largo de su carrera deportiva.
Durante esos primeros años, Chamberlain desarrolló todo su potencial como jugador, con actuaciones que lindaban con lo milagroso: el conocido partido en el que anotó 100 puntos, la temporada en que superó los 50 puntos de promedio durante la regular, la media de minutos de 48,5 cuando los partidos duran 48… Marcas que posiblemente perdurarán para siempre.

Tras la marcha del equipo a San Francisco, Wilt retornó a Philadelphia de la mano de los 76ers (entonces conocidos como Syracuse Nationals) en 1964. Durante las finales de la conferencia Este de aquel año, en el último partido, se produjo una de las jugadas más recordadas de la historia de las eliminatorias, cuando Havlicek robó un balón a Hal Greer en un apretadísimo final, evitando que los 76ers alcanzaran la final. De nuevo, los Celtics se cruzaban el camino de Chamberlain.

No fue hasta 1967, que junto a Greer y Cunningham, Chamberlain consiguió por fin eliminar a los Celtics de los ocho títulos consecutivos y alcanzar su primer anillo ante su anterior equipo, los Warriors de San Francisco. A principios de temporada, el entrenador Alex Hannum, pidió a Chamberlain centrárse más en el el pase, la defensa y el rebote por encima de sus lanzamientos a canasta. Producto de ello, los números anotadores de Wilt en aquella liga fueron relativamente modestos comparados con sus marcas anteriores (17,7 puntos de media) pero alcanzó una media reboteadora de más de 28 rebotes por encuentro y se convirtió en el tercer mejor asistente de la liga. De camino, Chamberlain consiguió su tercer MVP de la temporada. Es destacable el hecho de que en 1980, la liga nombrara a estos 76ers como el mejor equipo que había jugado hasta entonces. Para Wilt era el mejor equipo en el que había jugado nunca.

A la temporada siguiente Wilt Chamberlain continuó centrado en llevar a cabo un juego de equipo y logró otro de los hitos que le encumbran: convertirse en el único pívot de la historia en liderar la liga en asistencias. Por esta razón, y por los 24.3 puntos y los 23.8 rebotes promediados, Chamberlain se alzó con su cuarto y último MVP de la temporada. Desgraciadamente para él, y tras una épica eliminatoria contra los New York Knicks con todo su equipo sufriendo problemas físicos, los 76ers cayeron ante los Celtics en la final de la Conferencia Este, convertiéndose en el primer equipo que perdía una serie tras ir ganando 3-1. Tras semejante decepción, Wilt pidió el traspaso. En Julio de 1968 se convirtió en nuevo jugadores de Los Angeles Lakers, donde coincidió con dos de los más grandes jugadores de la historia: Jerry West y Elgin Baylor (aunque en realidad este último apenas coincidió en cancha con Wilt debido a problemas de ambos, uno familiares y otro en forma de lesiones). A partir de su fichaje por los Lakers, el equipo estuvo presente en 4 de las siguientes 5 finales consiguiendo un sólo anillo. Este  dato refleja el único pero que se le puede poner a este jugador: su escaso número de títulos.

En la temporada 71-72, la del anillo, el equipo californiano consiguió la impresionante racha de 33 triunfos consecutivos, marca que sigue en vigor hasta ahora. A pesar de que Russell se había retirado recientemente de la competición, Chamberlain encontró en el joven Lew Alcindor (más tarde Kareem Abdul Jabbar) a su némesis en versión 2.0. Con un Chamberlain más concentrado en labores defensivas, Jabbar fue nombrado el MVP de la liga regular pero no pudo hacer nada para evitar la derrota de los Bucks ante los Lakers en las finales de la conferencia Oeste. En el definitivo partido de esas finales, el “viejo” Chamberlain le dio todo un repaso en uno de los mejores duelos individuales de la historia del deporte.

Para acabar su etapa como jugador en la NBA, Chamberlain promedió un increible 72,7% en tiros de campo “a pesar” de sus 18,6 puntos de media. Esta marca supone todavía el récord absoluto de la competición. Además se alzó con el galardón de máximo reboteador por undécima vez en su carrera.
En 1973, los San Diego Conquistators de la ABA le ofrecieron un contrato de 800.000$ de la época para que aceptara el cargo de jugador-entrenador. A pesar de aceptar la oferta, los Lakers argumentaron que no podía jugar para otro equipo puesto que le restaba un año de contrato con la franquicia. La justicia falló en favor del equipo amarillo y no pudo enfundarse la camiseta de los Conquistators, limitándo sus funciones a entrenar al equipo. Sin embargo, Wilt rapidamente se cansó de tener un rol tan “aburrido” y abandonó al equipo al término de aquella liga retirándose como jugador activo definitivamente.

A pesar de su retirada como deportista, fueron muchas las páginas que escribiría para la posteridad como su papel de antagonista en la película de Conan el Destructor en 1984 o la apertura de una mítica discoteca en Harlem: Smalls Paradise. Chamberlain incluso recibió una oferta de los Cavaliers durante la temporada de 1980 para volver a jugar a sus 45 años, debido a su magnífico estado de forma. Este ofrecimiento se repitió 5 años más tarde de la mano de los Nets. Es destacable que hasta su repentino empeoramiento de salud en 1999, competía habitualmente en maratones hasta los bien entrados 50 años.

Wilt Chamberlain tiene en su haber cerca de 200 récords en la competición, muchos de los cuales nunca serán superados. Otros, como el jactarse de haberse acostado con más de 20.000 mujeres, quizás tampoco se vean superados por ningún jugador en la historia. Incluso se habló durante un tiempo de organizar un combate de boxeo entre Ali y el mismo jugador, hecho que nunca se produjo.

Lo dicho, un genio de los pies a la cabeza que incluso tuvo la dicha de morir en el aniversario del descubrimiento de America. Uno de los personajes más interesantes para estudiar de entre todos los deportes a lo largo de la historia.


Fuente: serial "Grandes Pìvots de la Historia" para www.tjnba.com


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