domingo, 10 de marzo de 2013

GRANDES CAMPAÑAS - ANÁLISIS DE TEMPORADA (F1 / 1997)




EN EL NOMBRE DEL PADRE

Si Damon Hill había ganado un mundial, honrando el nombre de su progenitor y otrora campeón de F1, ¿por qué no podría hacerlo Jacques Villeneuve por el suyo, que nunca pudo?


Mientras la parrilla del año '97 tomaba forma, Heinz Harald Frentzen -piloto alemán que había rechazado correr en el Williams dejado vacante por Senna en 1994- aceptó en esta ocasión el volante que Damon Hill dejaba libre en el equipo británico. El campeóm inglés movia sus pasos hacia Arrows en compañía de Pedro Diniz, mientras que en Ferrari, Benetton y McLaren mantenía a sus pilotos en aras de la estabilidad que les permitiera progresar. Dos jóvenes pilotos llegaban a Jordan, formación especialista en cazar talentos: Ralf Schumacher, "hermanísimo" de quien ya se sabe y Giancarlo Fisichella, probablemente el piloto italiano mas rápido de la segunda mitad de los 90.



La gran novedad del año estuvo en la llegada de Bridgestone, que rompería el monopolio en materia de neumáticos ostentado por Goodyear desde 1992. La compañía japonesa equiparía a los equipos normalmente modestos como Tyrrell, Arrows, Ligier, Minardi y Stewart. La nueva "guerra de neumáticos" hacía presagiar una nueva rebaja en los tiempos por vuelta como así fue. Si, he dicho Stewart. En efecto, Jackie y su hijo Paul han transformado su equipo de F-3000 en una auténtica escuderia de F-1 con el apoyo directo de Ford, que ha fabricado su primer V10. Así mismo, Alain Prost también se gastaba buena parte su fortuna habilmente ahorrada y se hacía con el control de Ligier para reconvertirlo con su nombre en una especie de modelo de "escuadra nacional francesa".



Villeneuve salía como favorito en un mundial, que comenzaba con victoria de David Coulthard en Australia. Era la primera victoria de Marcedes en F-1 desde los tiempos de Fangio. Esto, disparó un cúmulo de suposiciones al ser desde 1991 campeón del mundo, el piloto que ganaba la primera carrera de cada temporada. Para desgracia de McLaren y el escocés, esto no fue así. Villeneuve se impuso en las dos siguientes pruebas en Brasil y Argentina sin demasiada oposición. Su compañero de equipo, Frentzen, ganó su primera carrera en San Marino, en una de las pocas carreras en las que se encontró cómodo con su nuevo coche. Schumacher estrenó por fin la cuenta de Ferrari en 1997 en el principado de Mónaco, bajo la lluvia en la que prácticamente se ahogaron los dos Williams. Barrichelo llevaba a su jóven Stewart-Ford hasta una meritoria segunda plaza.


El motor Renault, pese a sus años de evolución, era todavía uno de los mejores en cuanto fiabilidad/potencia, como se encargó de demostrar Villeneuve en Barcelona por delante de un aguerrido Panis. Olivier, extraordinario en el inicio de temporada con el Prost, era 3º tras Jacques y Schumy con 15 puntos. Pero a Panis se le acabó la suerte en la carrera siguiente en Montreal, accidentandose y rompiendose las piernas. Su recuperación fue lenta y desde entonces no ha vuelto a destacar. Schumacher y Villeneuve se repartiron triunfos en Francia y Gran Bretaña. Mientras, el veterano Gerhard Berger de 38 años, se recuperaba de una pesada sinusitis y estaba parado 3 GP en el dique seco siendo suplido en Benetton por su compatriota Alex Wurz. A su retorno en Alemania, Berger sorprendió a todos con la pole, la vuelta rápida y la victoria (décima y última de su palmarés)



En Hungría estuvo a punto de producirse otra sorpresa, (y esta habría sido la de la década) Damon Hill, en la mejor carrera de su vida, no solo superó a Schumacher con su Arrows-Yamaha, sinó que se distanció de todos sus rivales hasta tener 35 segundos de ventaja sobre Villeneuve a 2 vueltas del final. La "suerte" de Hill, estuvo en una avería del cambio que le dejó con la segunda marcha atascada. Villeneuve se llevó la victoria en la última vuelta superandole por encima de la hierba. Bridgestone demostró también aquel dia, que montados en un buen coche podrían ganar cualquier cosa. Ferrari y Schumacher ganaron la batalla táctica en Bélgica mientras que el Mercedes se perfilaba como el motor mas potente con el primer puesto de Coulthard en Monza.


Villeneuve tomó ventaja en la lucha por el campeonato ganando en Austria y en el GP de Luxemburgo. En esta última prueba disputada en Nurburgring, Michael Schumacher fue sacado involuntariamente de la pista por su hermano, comprometiendo seriamente sus opciones en el campeonato. En Suzuka, Michael tomaba un punto de ventaja a falta de una sola prueba gracias a la fenomenal colaboración que encontró en Eddie Irvine, totalmente relegado al rol de segundo piloto en Ferrari. Por si fuera poco, Jacques, que solo pudo ser quinto, resultó descalificado por no respetar unas banderas amarillas en los entrenos.


En el asalto final en Jerez, se repitió lo mismo que Adelaida 94´, con la diferencia que esta vez, Schumacher perdió y quedó como el malo de la película. Su castigo le costó sus puntos y calfiicación en el Mundial, aunque no los de su escudería. El excéntrico, rebelde, veloz y fugaz Jacques Villeneuve, sin llevar el 27 en su dorsal, ganó el campeonato que nunca alcanzó su padre.


Una bonita forma también de retirada para Renault -y su exitosa dupla al lado del team de Groove- que dejaba la especialdidad de forma oficial tras 6 títulos de constructores y 5 de pilotos en 9 temporadas, nada menos.


Clip - season highlights:






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