jueves, 23 de mayo de 2013

ESPECIALES - DWIGHT HOWARD, NUEVO PÌVOT DE L.A. LAKERS (2012/2013)




UNA PESADA HERENCIA





Antes de que Dwight Howard fuese presentado como el más reciente centro de los Lakers el pasado mes, él hizo una pequeña gira de las facilidades de entrenamiento del equipo. Mientras caminaba cerca de la oficina de Jeanie Buss, miró por largo rato a los 10 trofeos Larry O'Brien que el equipo a ganado en Los Angeles desde el 1980 antes de mirar por su ventana a todas las plateras retiradas en las paredes que rodean la cancha de práctica. 

Cuando el gerente general de los Lakers Mitch Kupchak presentó a Howard en la conferencia de prensa de presentación, apenas perdió tiempo en expresar las expectativas que tenía del centro seis veces Todos estrellas: "Estamos esperanzados que diez años después", dijo Kupchak, "podamos sumar una jersey a esa pared que diga Dwight Howard". La comparaciòn con otros gigantes de las sucesivas eras doradas angelinas resulta inevitable.

Si Howard se va a unir a los hombres grandes como Wilt Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar y, más tarde esta temporada, a Shaquille O'Neal con sus jerseys retiradas en la facilidad de práctica de los Lakers y el Staples Center, va a tener que responder muy cerca a como sus predecesores hicieron en la pintura, colocando unos nùmeros astronòmicos y mostrando una dominancia de la que Howard aùn no puede preciarse.  

Con su envergadura y estatura deberìa poner nùmeros aùn mas imponentes que lo que ha hecho en el Magic, màs teniendo en cuenta la escazes de pìvots autòctonos que posee la liga. En sus tiempos Mikan, Wilt, Kareem o Shaq hubieran apabullado defensas y Howard aùn carece de ese repertorio ofensivo confiable y efectivo.

E igual que Chamberlain, Abdul-Jabbar y O'Neal, Howard fue adquirido por los Lakers en lo que se considera su mejor momento en su carrera y con las expectativas de ganar campeonatos.
¿Es esa una expectativa realista para Howard en su primera temporada con los Lakers? Cada situación es diferente, por supuesto, pero quizás mirando a cómo Chamberlain, Abdul-Jabbar y O'Neal contribuyeron a los Lakers en sus temporadas de debut con el equipo puede proveer una idea realista de lo que se puede anticipar de Howard en su primera temporada en los Lakers.. 

Al considerar el impacto que Wilt, Kareem y Shaq tuvieron durante sus temporadas de debut aquí miramos al cambio en el récord de los Lakers; eficiencia ofensiva y defensiva; promedio de rebotes por equipo defensivos y ofensivos; y el promedio de tiradas libres del equipo -- todos los cuales un hombre alto dominante puede influenciar. 

También miramos al por ciento de canastos de campo de otros Lakers en la cancha) al tomar el por ciento de aciertos del equipo y restar todos los intentos hechos por el hombre grande) y el promedio de tiradas libres de los oponentes y por ciento de aciertos al lanzar -- bajo la teoría de que el hombre alto dominante fuerza a los equipos fuera del canasto, que debe ser igual a menos faltas buscadas y más intentos fallados.

Chamberlain fue canjeado a los Lakers el 9 de julio de 1968, de los Philadelphia 76ers. a cambio del centro Darrall Imhoff (a quien Chamberlain le anotó 100 puntos cuando Imhoff jugó para los New York Knicks), el alero Jerry Chambers y el base Archie Clark. 

Chamberlain se convirtió en el primer JMV de la NBA en ser canjeado la siguiente temporada. Chamberlain encabezó la liga en rebotes durante su primera temporada con los Lakers, promediando 21,1 por juego, y por ciento de campo (.583), mientras los Lakers mejoraban su total de victorias por tres partidos y ganaron la División Oeste. El promedio de rebotes de Chamberlain en 1968-69 es el más alto en la historia del equipo. 

Mientras los Lakers permitieron a los equipos 7,5 puntos menos por juego con Chamberlain, también anotaron nueve puntos menos y el por ciento de canastos de campo del equipo sin incluir a Chamberlain se redujo por 2,7 por ciento. 

Uno de los mejores partidos de Chamberlain para los Lakers vino a mediados de su primera temporada, en el cual se fue de 14-14 en canastos de campo, la más grande ejecución ofensiva en la historia del club y cuarta mejor en la historia de la NBA.
Chamberlain, sin embargo, no pudo ganar un campeonato en su primera temporada con los Lakers, quienes perdieron ante los Boston Celtics por dos puntos el séptimo juego de las Finales de la NBA en Los Ángeles. Perdería el séptimo partido en las Finales nuevamente en la próxima temporada, en esta ocasión con los Knicks. No fue hasta su cuarta temporada en L.A., y bajo la dirección de su tercer entrenador con los Lakers, que Chamberlain finalmente ganó un campeonato luego del canje.

Abdul-Jabbar fue canjeado a los Lakers el 16 de junio de 1975, de los Milwaukee Bucks junto al centro Walt Wesley a cambio del centro Elmore Smith, el base Brian Winters y los novatos Dave Meyers y Junior Bridgeman. Abdul-Jabbar ganó el Premio JMV de la NBA en su primera temporada en L.A. -- el primer jugador de los Lakers en hacerlo -- luego de encabezar al liga en rebotes (16,9) y tiros bloqueados (4,12). También llegó segundo en la liga en anotación (27,7) y quinto en por ciento de aciertos al canasto (.529).

El mayor impacto de Abdul-Jabbar en el equipo vino en la columna de ganados y perdidos, al los Lakers sumar 10 victorias más luego de su llegada. Mientras los Lakers mejoraron en todos los aspectos con Abdul-Jabbar en el centro, los Lakers fallaron en alcanzar la post temporada por segunda campaña corrida, el cual fue la única sequía de dos años fuera de playoffs en la historia del equipo. No fue hasta su quinta temporada en L.A., y bajo su cuarto entrenador con los Lakers, que Abdul-Jabbar ganó eventualmente un campeonato con el equipo en el 1980. Por supuesto, tuvo algo de ayuda de parte de un novato de nombre Magic Johnson, quien se combinaría con Abdul-Jabbar para ganar cinco campeonatos con los Lakers durante los 1980. 

Por su parte, O'Neal firmó con los Lakers el 18 de julio de 1996, suponiendo un antes y un despuès en los angelinos. Fue la pieza central en lo que fue el más grande remonte en la historia de la franquicia y se le unieron los novatos Kobe Bryant y Derek Fisher. O'Neal encabezó a los Lakers en anotaciones (26,2), rebotes (12,5), tiros bloqueados (2,88) y por ciento de canasto de campo (.577) en su primera temporada con L.A., convirtiéndose en el primer Laker desde Abdul-Jabbar en 1984-85 en lograr esa hazaña. O'Neal, sin embargo, perdió 31 partidos durante su primera temporada debido a una lesión en su rodilla izquierda.
La clasificación ofensiva de los Lakers tuvo un declive en la primera temporada de O'Neal mientras su clasificación defensiva mejoró por más o menos la misma cantidad. 

Y el por ciento de canastos de campo de los Lakers sin O'Neal se redujo 5,2 por ciento de la pasada temporada. Aunque mejoraron su marca en comparación a la temporada previa por tres victorias, los Lakers terminaron la temporada segundos en la División del Pacífico y perdió ante el Utah Jazz en la segunda ronda de los playoffs. No fue hasta la cuarta temporada de O'Neal en L.A., y bajo su tercer entrenador con los Lakers, que O'Neal cobró su primera sortija de campeonato.

Quizás el punto más certero al mirar atrás a los tres previos hombres grandes súper estrellas es que cada uno necesitó al menos cuatro temporadas y tres entrenadores distintos antes de ganar su primer cetro con los Lakers. 

Si se repitiera ese periodo, lo más seguro es que el actual staff no trabaje para Howard si quiere ganar un título con el grupo actual. Steve Nash, de 38 años, está firmado por las próximas tres temporada. Bryant, de 34 años, dijo que probablemente jugará dos o tres temporadas más. Y Pau Gasol y Metta World Peace sólo están firmados por las próximas dos campañas. 

Y no olvidemos los pequeños detalles de que Howard necesita comprometerse con los Lakers más allá de esta temporada, donde serà declarado agente libre, y la novela comenzarà, nuevamente. Allì resurge el costado mas cuestionable de oward, donde denota todas sus inseguridades, caprichos de estrella, falencias de lìder positivo y protestas acerca de si se lo valora lo suficientemente tanto como a Kobe. A sus 28 años el pìvot desmuestra una preocupante inmadurez en sus decisiones y una falta de seriedad a la hora de encauzar su carrera y equilibrar en la balanza sus ingresos por contrato y su compromiso con una franquicia.

El mejor paralelo a la llegada de Howard en Los Angeles es probablemente la llegada de Chamberlain en 1968. Los Lakers tenían un núcleo sólido, encabezado por Jerry West y Elgin Baylor, quizás el mejor uno y dos que el deporte jamás haya visto. Ellos habían llevado a los Lakers a las Finales de la NBA en cinco ocasiones en las siete temporadas previas antes de la llegada de Chamberlain y perdieron en cada uno de estas. Con Chamberlain, regresaron a las Finales en las siguientes dos temporadas y perdieron antes de ganar eventualmente en 1972. 

Es razonable esperar que Howard ayude en el corto plazo a los Lakers a llegar más allá de la segunda ronda, pero, si llegara, ¿podría llevarlos más allá del Oklahoma City Thunder en las finales de la Conferencia Oeste o el Miami Heat en las Finales de la NBA? 

No hay duda de que, con el tiempo y su adaptaciòn al esquema, Howard hará una masiva diferencia en la cancha para los Lakers y probablemente sumará números individuales en la posición de centro que los Lakers no han visto desde que Chamberlain, Abdul -Jabbar y O'Neal patrullaban la pintura. O quizàs no. Howard trae consigo un rosario de lesiones que minaron su carrera en la pasada campaña. El otrora Superman se ha visto vulnerado y vulnerable. 

Pero si Howard quiere unirse a sus predecesores en el departamento de campeonatos, tendrá que ganar su primero más rápido de que ellos lo hicieron en L.A., ya que la mayoría de sus jugadores de apoyo se habrán ido antes de cuatro años y tres entrenadores, como dice la fría estadística.

La salida indecorosa de Mike Brown, la desprolija llegada de D'Antoni, la negativa de Phil Jackson, el fallecimiento de Jerry Buss, las inconstancias de Pau Gasol, las lesiones de Steve Nash y Kobe Bryant, los contratos expirantes sobre las espaldas de los veteranìsimos Antawn Jamison y Ron Artest no hacen mas que conspirar contra el esquivo pasaporte al tìtulo de Dwight Howard y su frustrada consagraciòn a lo largo de su ya cumplida dècada en la Liga.




Fuente estadìstica de archivo: William Cohen, ESPN Stats & Inf.

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