viernes, 14 de junio de 2013

GRANDES CARRERAS - G.P. DE MÒNACO Montecarlo, 1950)





PRÌNCIPE POR UN DÌA



La segunda carrera del calendario inaugural de la Formula 1 se disputaba en el principado de Mónaco. Era la carrera más cotizada y el glamour podríamos decir que era varias veces superior al que hoy tiene la cita monegasca. Ya en la primera cita del campeonato, en Silverstone, los Alfetta demostraban que eran los coches perfectos para un campeonato que limitaba la motorización a 4500cc o bien 1500cc si eran turboalimentados. En cuanto al peso, no había restricciones y los Alfa 158 eran bastante ligeros, junto a su motor turbo y una puesta a punto excepcional. Arrasaban y parecía que arrasarían, cosa que se hizo realidad tras el último Gran Premio del año.

Los Alfetta desarrollaban 350 CV de potencia a 8.500 rpm gracias a sus ocho cilindros en línea. Esta potencia era muy superior a los Ferrari 125/F1 V12, por ejemplo, 70 CV por debajo en el “banco”, y la superioridad mecánica de un coche de antes de la guerra se impondría en todas las pruebas del mundial 1950 (excepto en las 500 millas de Indianápolis, en la que solo participaban equipos y pilotos norteamericanos). Juan Manuel Fangio marcaba una pole que dejaba a Farina más de dos segundos por detrás (según el cómputo antiguo, cuando la vuelta de clasificación la determinaba el mejor crono de todas las sesiones y días). 

El Chueco decidía no salir más aún a falta de una sesión de entrenamiento porque la pista se encontraba impracticable por el aceite vertido por las roturas sin fin de los coches. Era tan peligroso que mejor quedarse con el coche a buen recaudo. A la salida, Farina se ponía líder, pero pasado Tabac Fangio tomaba el liderazgo, pasando por los pelos por una zona en la que el mar había enviado una ola que mojó la pista. Fangio pasó, Farina hizo un trompo y se estrelló, igual que Fagioli. Al paso de los demás monoplazas se contaron hasta 9 coches accidentados, para entregar al chatarrero. Afortunadamente no hubo consecuencias de importancia salvo un brazo roto para Rol y quemaduras para otro piloto. Además hay que tener en cuenta que la pista estaba atestada de hierros y piezas de los coches.


Segunda vuelta de carrera y Fangio se aproximaba a toda velocidad al punto del accidente, ya que no había Safety Car en esa época ni se había neutralizado la prueba. La seguridad ha mejorado años luz, más rápido quizá que la tecnología desde 1950 hasta hoy día. La premonición o la habilidad de Fangio se manifestarìa en las vìsperas de la carrera. La noche anterior al evento, el Chueco repasaba un álbum de fotos de las carreras, de 1936 exactamente, en el que vio algo que llamó su atención. Se trataba de un accidente en la pista, en Mónaco precisamente y esto se le quedó grabado inadvertidamente en su memoria. En esa segunda vuelta del Gran Premio de Mónaco de 1950, Fangio iba líder y rodaba a más de 160 km/h acercándose al lugar del accidente de la primera vuelta.



El público no lo estaba mirando, parecía no prestar atención a la aparición del líder de la prueba. Él contaba que recordó de repente las imágenes del día anterior y comprendió que algo grave había sucedido. Si no lo miraban a él, algo más importante había sucedido. Frenó fuertemente, deteniendo prácticamente su Alfetta, y al girar encarando Tabac puede ver lo que la barandilla no le había dejado apreciar: un amasijo de coches rotos en la pista, y un estrecho hueco por el que llevar su Alfa. Así, gracias al recuerdo de un incidente ocurrido años atrás y a la percepción de Fangio al notar algo extraño en la imagen del público, salvó (probablemente) la vida de Fangio pero seguro dio la primera victoria de ese año al gran campeón argentino.Lo que sigue a partir de aquí no es menos importante, pues la victoria de Fangio en el Gran Premio de Mónaco de 1950 fue épica. Lo que siguió meses y años más tarde lo conocemos más. 

Pero lo que quería contar (y un poco ambientar, no se si con éxito o no) es que los grandes campeones han pasado por la Formula 1 sembrando la historia de anécdotas increíbles. Y ya en 1950, hace 61 años, los pilotos se jugaban la vida en maniobras mil veces más arriesgadas que hoy, en parte debido a las nulas condiciones de seguridad de los circuitos, los elementos de seguridad en el monoplaza y en definitiva de una tecnología y mecánica que nada tiene que ver con lo que disfrutamos hoy.


Fangio escapó de forma aparentemente increíble de un accidente que podría haber sido muy aparatoso. La explicación que dio puede parecer simple, pero el hecho de haber reaccionado de forma correcta a la velocidad a la que iba, sin saber a ciencia cierta qué pasaba delante suyo, pone de manifiesto la pasta especial de los pilotos de alto nivel de hoy, de ayer, y probablemente del futuro. Es con estas historias con las que disfrutamos y nos damos cuenta de que la Formula 1 es gloriosa desde su primer día.

Ficha:

Pole position

Juan Manuel Fangio    - Alfa Romeo
Tiempo     1:50.2
Vuelta Ràpida
Juan Manuel Fangio    - Alfa Romeo
Tiempo     1:51.0
Podio
1º Juan Manuel Fangio - Alfa Romeo
2º Alberto Ascari     - Ferrari
3º Louis Chiron       - Maserati



Clip - Highlights de la carrera:


 
 

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