miércoles, 31 de julio de 2013

GRANDES CAMPAÑAS - ANÀLISIS DE TEMPORADA (F1 / 1992)





LA PARTE DEL LEÒN



Senna se había impuesto en 1991 a base de acabar en 15 de las 16 carreras. Teniendo en cuenta que el sistema de puntuación había cambiado, Ayrton podía haber contrarestado con su regularidad ( "a lo Prost" ) la creciente competitividad del Williams-Renault. En 1992 esto ya no podría suceder.
Todo por que el desarrollo del FW14B en materia de suspensión elecrónica, control de tracción, fiabilidad y desarrollo del propulsor Renault, alcanzaron un nivel altísimo durante la pretemporada. Mansell preparó el mundial a conciencia, con miles de kilómetros de entrenamiento en tests privados y sobre el papel, solo su compañero Ricardo Patrese se le podía aproximar en los cronos. La única novedad y emoción del año a decir verdad, fueron las actuaciones cada vez mas destacadas de Michael Schumacher y su Benetton-Ford B192.

Luego de su dilatada trayectoria en F1, el huracán Mansell se desató con una fuerza salvaje en las primeras cinco carreras del año. El veterano inglès cobrò su mejor forma desde su llegada ala categorìa: cinco victorias en Suráfrica, México, Brasil, España y san Marino. En Mónaco Senna le paraba los pies a costa de resistir un furibundo ataque del británico en los últimos instantes. Mansell hubo de parar a cambiar a pocas vueltas del final por culpa de un neumático defectuoso y cuando volvió a la pista fue incapaz de encontrar un hueco entre los railes de Monaco por el que adelantar a Senna. 

En Montreal, Gerhard Berger obtenía la victoria para McLaren aprovechando la devacle del resto de favoritos. Cuando el mundial retornó a Europa, Mansell prosiguió con su dominio sin piedad, esta vez en Francia, Gran Bretaña y Alemania. Nunca un título mundial de pilotos se decidió tan pronto en una temporada como el que consiguió Nigel Mansell con su segunda plaza tras Senna en Hungría. Fué el 16 de Agosto del '92. Una dècada mas tarde, el 21 de Julio de 2002, Michael Schumacher igualarìa al quìntuple Fangio y superarìa dicha marcar`record de consagraciòn anticipada.

En el lluvioso GP belga en Spa, Schumacher obtenía su primer triunfo en F-1, un año después de su debut. Sus numerosos podiums alo largo del año con el Benetton le garantizarían una excelente tercera plaza final en el campeonato por delante de los McLaren. Senna y Mansell se repartían sendos triunfos en Italia y Portugal, alcanzando le británico el record absoluto de triunfos en un mundial: 9 victorias de 16 carreras. Patrese, condenado al rol de segundo piloto de Williams se resarcía con la victoria en Japón, la última de su dilatadisima carrera deportiva, poco después de un escalofriante accidente en Estoril.

Por aquellas fechas se hacía público el fichaje de Prost (ausente del mundial en 1992) para correr con Williams en 1993. Esto cerraba las puertas a la renovación de Mansell, al que no le debía hacer mucha gracia encontrarse de nuevo en un mismo equipo con Alain, y el fichaje de Senna. Pero lo mas importante era el apoyo y presión que Renault, con Patrick Faure a la cabeza, ejerció por él, deseosos en esta marca por tener por fin un campeón del mundo francés. Las rencillas a finales de 1983 habían quedado muy atrás.
En Australia, Berger volvió a ganar tras una polémica colisión entre Mansell y Senna que apenas ayudaría a recordar uno de los mundiales mas aburridos y monòtonos en muchos años.



Clip - Highlights de la temporada:



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