lunes, 26 de agosto de 2013

GRANDES CAMPAÑAS - ANÀLISIS DE TEMPORADA (F1 / 1999)






EL TÌTULO ESQUIVO




Llega el GP de Gran Bretaña. En la salida, Irvine supera a a Michael Schumacher, marchando ambos pilotos tras la estela de los McLaren. En la frenada de la curva Stowe, y simultaneamente en el momento en el que los comisarios detienen la carrera porque hay varios pilotos que han calado el motor en la salida y no se pueden retirar facilmente, Schumacher intenta el adelantamiento sobre Irvine pero uno de los frenos falla, precipitando al "kaiser" perpendicularmente contra la barrera de neumáticos. Schumacher, que ha colisionado a 100 Km/h se ha roto una pierna, arruinando todas sus opciones al título. El quiebre en el mundial se habìa producido, la màxima estrella de la categorìa veìa esfumarse, por cuarto año consecutivo, su misiòn de llevar a Ferrari al tìtulo luego de 20 años.

En Maranello aún tienen la esperanza puesta en Irvine y de nuevo mira por donde, los errores de Hakkinen, los despistes de Coulthard, los fallos mecánicos de Mika y la libertad de acción que se toma David, provocan un ritmo de adquisición de puntos para McLaren, bastante flojo en relación a lo que se esperaba. 
Mika Salo es fichado para ayudar a Eddie, y con cierto exito como demuestra su actuación en el GP alemán, cediendole la victoria, pero el irlandés, bocazas donde los halla, empieza a estropear el que podía haber sido su gran año, con la escuderia que tan segundonamente le había tratado estos últimos 4 años. 

El desarrollo del monolaza no es tan ágil con la ausencia de Schumacher y hay quien asegura que el teutón prefiere disfrutar en su casa de Suiza de su bien pagada baja laboral y ver por televisión como Irvine fracasa estrepitósamente. Lo que es seguro, es que Eddie no es precisamente Michael poniendo el coche a punto. Entre los otros protagonistas del año destaca Heinz Harald Frentzen, autor de dos triunfos con su Jordan; uno en Magny Cours (la mejor carrera de aquel año con docenas de adelantamientos en la encharcada horquilla de Adelaida) y otro en Monza. Casi podía haber entrado en la lucha por el título de no ser por su accidente a poco del final en Canadá y su extraño problema técnico en Nurburgring. Eclipsó por completo a su compañero de filas Damon Hill, que totalmente desmotivado, no abandonó la especialidad a mitad de temporada solo por la presión que ejercieron sus patrocinadores.

Stewart sorprendió con la victoria de Herbert en el accidentado GP de Europa en Nurburgring, pero aún mas con su venta a Ford por 130 millones de dólares para que la marca anglosajona, reconvierta su estructura en Jaguar, un nombre lo suficientemente mítico como para luchar en el futuro con los equipos mas fuertes.
Otro adiós fue el de Ken Tyrrell, al vender su equipo a la British American Tobacco, un consorcio de tabaqueros que por medio de una fuerte inyección económica, pretenden hacer un equipo fuerte alrededor de Jacques Villeneuve. Fueron sin duda los perdedores del año, siendo derrotados incluso por Minardi.
Mención especial hemos de realizar a los dos pilotos españoles, Marc Gené y Pedro de la Rosa, debutantes, y autores de una excelente campaña en relación con sus medios disponibles. Pedro puntuó en su primera carrera en Australia con el Arrows. 

Los otros pilotos que han logrado esto en los últimos 20 años han sido exactamente Alain Prost, Johnny Herbert, Jean Alesi, Eddie Irvine y Jacques Villeneuve. Marc salvó los muebles de Minardi con 1 punto arañado al mismísimo Irvine en Nurburgring, ganado a base de sudor en las vueltas finales.

Forzado por Fiat o no, Michael reaparece en la penultima prueba, en Malasia, donde realiza toda una exhibición ayudando de manera generosísima a Eddie. Sin embargo los dos Ferrari son descalificados por incumplir las medidas en unos soportes aereodinámicos laterales.

Ferrari argumenta que se debe a un error de fabricación y son recalificados en una extraña maniobra de la FIA tal vez para prolongar la emoción en la lucha por el título en Suzuka.
En el lejano oriente ganó el mejor, Hakkinen, desde el principio y sin dejar a dudas que es el quien merece volver a ser campeón. Irvine decepciona muchísimo, pero su derrota no parece doler excesivamente entre los italianos después de que haya anunciado su fichaje por Jaguar para el 2000.

Divide y reinaràs, Hakkinen consigue su segundo tìtulo y la categorìa sobrevive a la ausencia de una figura tan convocante con Schumacher. El feliz consuelo de Maranello es volver a ganar el campeonato de constructores por primera vez desde 1983. Ya solo falta el de pilotos que se resiste desde 1979. El Kaiser se encargarìa de acabar con el maleficio al siguiente año, inaugurando el monàrquico dominio màs aplastante que la categorìa haya conocido en sus màs de 60 años de vida.


Clip - Highlights de la temporada:






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