martes, 8 de octubre de 2013

ESCUDERÌAS - LIGIER (1976-1996)






UN POCO DE AMOR FRANCÈS



Ligier es una marca de automóviles francesa creada por el ex piloto y jugador de rugby Guy Ligier. En la actualidad Ligier es propiedad de Piaggio. La firma entró en el mercado del automóvil con el Ligier JS 2: un deportivo considerado por muchos como un automóvil muy bien diseñado impulsado en un principio por un motor V6 de Maserati y con un modelo final con motor Citroën SM. Ambos producidos en la fábrica de Ligier en Vichy.

En 1973, debido a la crisis energética, las ventas del JS 2 disminuyeron drásticamante, lo que hizo que Ligier cesara la producción de automóviles deportivos y se reconvirtiera a la fabricación de microcoches. La firma es más conocida mundialmente debido a su paso por la Fórmula 1, y a su piloto fetiche, el popular Jaques Laffitte. Ligier, precisamente, entró en la Fórmula 1 en 1976 tras la desaparición de la escudería Safir en la pretemporada de 1976.

El francés solo pilotó para Williams antes del debut  de Ligier, y luego de nuevo durante dos temporadas para ayudar a su antiguo jefe de equipo, antes de volver a la Ligier por dos temporadas más antes de retirarse de la categoría tras un accidente en Brands  Hatch. Fue precisamente el francés quien obtuvo la primera victoria del equipo en 1977 y quien ganó las dos primeras carreras de 1979 con el JS11.

El Ligier JS11 fue el primer Ligier con efecto suelo. 
Los franceses sorprendieron al mundo de la Fórmula 1 tras ganar las dos primeras carreras de 1979 con relativa facilidad (hoy mismo hace 34 años de la victoria en Argentina). Con un diseño basado en el exitoso Lotus 79, parecían poder ganarlo todo, pero varios problemas técnicos les dejaron sin opciones. Apesar de todo, fueron terceros en el campeonato de marcas, tras Ferrari y una Williams que revivió en la segunda mitad de temporada. En Ligier sabían que la base era excelente y por ello el coche de 1980 fue una evolución del de 1979, llamado JS11/15.

Volvió a ganar dos carreras más, pero el coche daba 
una cantidad de agarre tan increible gracias a la aerodinámica y el efecto suelo que los brazos de las suspensiones se rompían por puro exceso de presión, y las llantas en ocasiones sufrían pequeñas deformaciones por el mismo motivo. Esto eliminó cualquier opción de luchar por el campeonato de pilotos contra Williams  y Brabham, aunque fueron segundos en el campeonato de constructores, pero estaba claro que en Ligier estaban haciendo las cosas bien, e iban por buen camino, aunque las cosas se torcerían pocos años más tarde.  

El acuerdo con Matra se acabó en 1979 y se creó un 
nuevo modelo, el Ligier JS11, con motor Cosworth. 
Empezaron la temporada ganando las dos primeras carreras 
con Jacques Laffite, sin embargo pronto encontraron 
seria competencia con Williams y Ferrari que habían 
mejorado mucho su aerodinámica con lo que el resto de 
la temporada fue menos exitosa. El JS11 y sus sucesores 
hicieron de Ligier uno de los principales equipos a 
comienzos de los años '80. Pero a pesar del patrocinio 
de diversas compañías francesas públicas la competitividad 
del equipo empieza a declinar en el año 1982; pero el 
equipo sobrevivió hasta 1996.

Después de dos temporadas nefastas en 1983 y 1984, la de 1985 había sido una temporada de recuperación, y en 1986  Las coas iban a mejor, con un Jacques Lafitte aún capaz de obtener buenos resultados y un René Arnoux que siempre obtenía puntos gracias a una buena regularidad, aunque fuera sin podios. El coche resultó ser tan competitivo como bonito, como lo atestiguaban los podios de Lafitte.   Sin embargo, en un fuerte accidente, Lafitte se rompió ambas piernas y no volvió a competir en la Fórmula 1. El piloto que le reemplazó, Philippe Alliot, no pudo marcar más que un punto, mucho menos de lo que Lafitte hubiera hecho, por lo que Ligier fue quinta en el campeonato, al final de año, habiendo sufrido una pérdida irremplazable en su plantilla de pilotos. El accidente causó cambios en la Fórmula 1, como la obligatoriedad de que los pies de los pilotos estuvieran detrás del eje delantero para la temporada de 1988, así como la marcha definitiva de Brands Hatch de la Fórmula 1. 
Después del accidente, la moral del equipo se vino abajo y casi sin desarrollo, el coche marcó, además del punto de Alliot en México, un cuarto puesto de Arnoux en Alemania. De hecho, Ligier volvió a perder rendimiento de cara a la temporada de 1987, y les costaría muchos años volver a recuperarse por completo y llegar a marcar resultados decentes de nuevo, puesto que, si en 1986 marcaron 29 puntos, desde 1987 a 1992 marcarían diez en total.   
A mediados de los '80 el equipo se benefició de un acuerdo con Renault, lo que les hizo un poco más competitivos aunque sin llegar a alcanzar las prestaciones de los favoritos a pesar de contar con presupuestos importantes por parte de Gitanes, Lotto y Elf. Cuando Renault decidió no participar en la Fórmula 1 para la temporada 1987, Ligier era una escudería sin ningún proveedor de motor competitivo. Tuvo una colaboración frustrada con Alfa Romeo seguida de un arreglo de motor primero con BMW (bajo la denominación Megatron). Para 1988 contó con los motores Judd y en 1989 con motores Ford. En la temporda 1991 corrió con los prometedores motores Lamborghini, aunque finalemente no fueron competitivos. 1992 fue el año del retorno de la dupla Ligier-Renault. La automotriz francesa ya había decidido volver como proveedor de motores en 1989 para el equipo Williams. Si bien el motor era una "evolución menos" que el de Williams, resultaba finalmente competitivo. 

En 1993 Ligier empezó el camino a la recuperación. Con un  joven y prometedor piloto francés, Olivier Panis, y un equipo que volvía a estar motivado alrededor de un piloto de casa, todo mejoró. Además, el motor Renault significaba que el pack francés era completo, y para la gente del país vecino esto es siempre un gran aliciente. Pero el JS41 no usó motores franceses. La llegada de Mugen-Honda le dió el toque oriental a un coche que tenía una característica curiosa. El JS41 era, virtualmente, una copia del Benetton B195, pues Flavio Briatore era propietario, en parte, del equipo, y por ejemplo Michael Schumacher probó uno de sus coches en 1994 para hacerse a la idea de los motores Renault.

Con un aspecto que parecía el del coche campeón del mundo y 
con el color azul característico, el Ligier JS41 era una combinación tan bonita como veloz, con su motor nipón que sonaba particularmente bien. A Olivier Panis se le unieron Martin Brundle y Aguri Suzuki, que se partieron el primer volante del coche. Mientras que Suzuki estaba por petición de Mugen-Honda (no le faltaba talento pero era menos rápido que sus compañeros), Brundle se desgañitaba para conseguir todo lo posible de ese coche, obteniendo un podio en Spa-Francorchamps, circuito de piloto.

Pero fue Olivier Panis quien obtuvo el mejor resultado del año 
(un segundo puesto) en una carrera que muchos recuerdan. En Adelaide, esas dos últimas vueltas con el motor Mugen-Honda roto, sacando humo blanco en copiosas cantidades que hacían pensar  que el coche se iba a romper de un momento a otro. No lo hizo, y eso fue suficiente para que el equipo francés pudiera asegurarse una quinta posición en el campeonato de constructores que fue más que merecida, después de varios años complicados. Estaba claro, pues, que Ligier había completado su vuelta a la zona media de la tabla, la zona donde le correspondía estar.

El Ligier JS43, último coche de la marca en la Fórmula 1 (aunque se puede considerar que el primer Prost era aún un Ligier; a fin de cuentas se llamó JS45), fue una evolución del JS41, como lo evidencian los pontones laterales tan particulares que tenía el coche de 1995. Como evolución bastante directa de su predecesor, el JS43 no fue un coche brillante, y entre esto y la marcha de Tom Walkinshaw y Tony Dowe, el equipo se quedó sin demasiado dinero, lo cual limitó su evolución durante 1996.

A pesar de ello, el trabajo fue sólido, y se obtuvieron 
algunos puntos en varias carreras de la temporada, destacando el quinto puesto de Olivier Panis en Hungría. Pero es evidente que el día de gloria del JS43 se dió en Mónaco, cuando en unas circunstancias totalmente inusuales y con un Panis en estado de gracia, se obtuvo una victoria tan esperada como merecida. Si no era merecida porque el coche estuviera para ganar, al menos lo era por todos los años que había pasado el equipo con momentos difíciles. De hecho la victoria era la primera desde 1981, y fue la última del equipo.

El JS43 con motor Mugen-Honda despidió así una marca como 
Ligier, casi legendaria para todos los que aman la época de los años 70 y 80 en la Fórmula 1. Lo hizo a lo grande, con una victoria cuando nadie lo esperaba, aunque curiosamente el último punto lo obtuvo Pedro Diniz, quien venía con el dinero de Parmalat, que le iba muy bien a un equipo que poco a poco se iba quedando sin dinero en sus arcas. Eso fue hasta que llegó Alain Prost y se llevó el equipo, aunque hubo cierto intermediario entre el proceso que vió al equipo pasar de Ligier a Prost.
Está claro que, durante los años en los que Ligier participó 
en el mundial de Fórmula 1, fue un pequeño equipo con buenos resultados, con trabajo bien hecho y con una atención al detalle que probablemente ayudaba a que sus coches acabaran resultando suficientemente rápidos y particularmente bonitos. Aunque sean cinco los que están en esta lista, son muchos más los que son testimonio de ello, y el legado que dejan es, sin lugar a dudas, inolvidable.

El Ligier JS43, último coche de la marca en la Fórmula 1 (aunque se puede considerar que el primer Prost era aún un Ligier; a fin de cuentas se llamó JS45), fue una evolución del JS41, como lo evidencian los pontones laterales tan particulares que tenía el coche de 1995. Como evolución bastante directa de su predecesor, el JS43 no fue un coche brillante, y entre esto y la marcha de Tom Walkinshaw y Tony Dowe, el equipo se quedó sin demasiado dinero, lo cual limitó su evolución durante 1996.

A pesar de ello, el trabajo fue sólido, y se obtuvieron 
algunos puntos en varias carreras de la temporada, destacando el quinto puesto de Olivier Panis en Hungría. Pero es evidente que el día de gloria del JS43 se dió en Mónaco, cuando en unas circunstancias totalmente inusuales y con un Panis en estado de gracia, se obtuvo una victoria tan esperada como merecida. Si no era merecida porque el coche estuviera para ganar, al menos lo era por todos los años que había pasado el equipo con momentos difíciles. De hecho la victoria era la primera desde 1981, y fue la última del equipo.

El JS43 con motor Mugen-Honda despidió así una marca como 
Ligier, casi legendaria para todos los que aman la época de los años 70 y 80 en la Fórmula 1. Lo hizo a lo grande, con una victoria cuando nadie lo esperaba, aunque curiosamente el último punto lo obtuvo Pedro Diniz, quien venía con el dinero de Parmalat, que le iba muy bien a un equipo que poco a poco se iba quedando sin dinero en sus arcas. Eso fue hasta que llegó Alain Prost y se llevó el equipo, aunque hubo cierto intermediario entre el proceso que vió al equipo pasar de Ligier a Prost. 

En los últimos años Ligier tenía poco apoyo público y carecía de reservas, pero sorprendentemente debido a las mejoras aerodinámicas ideadas por Frank Dernie, la escudería aun consiguió algunos buenos resultados. La incorporación de los motores Mugen-Honda en 1995 significó una mejora en la competitividad, y ese año el equipo francés logró el 5to. puesto en el campeonato, con 24 puntos y 2 podios.

En 1996 el Ligier JS43 Mugen-Honda con Olivier Panis al volante consiguió la victoria en el Gran Premio de Mónaco en una carrera en que solo acabaron cuatro coches. Ese fue el último año de Ligier. Se despidió con un 6to. puesto en la tabla, 15 puntos y una victoria.

El propietario Guy Ligier más preocupado en ganar dinero que en restituir la competitividad de la escudería vendió el equipo a Alain Prost, que formó su propio equipo Prost GP, pero a pesar del respaldo financiero de compañías francesas el equipo solo fue competitivo en 1997 cuando aún contaba con los Motores Mugen-Honda y desapareció en el año 2001, cuando Alain Prost no pudo reunir patrocinadores que aportaran el presupuesto necesario para poder estar en la parrilla en 2002, al cerrar sus puertas Prost Grand Prix se cerró también el ciclo de Ligier en F1
 

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