sábado, 30 de marzo de 2013

PERFILES - EVANDER HOLYFIELD (1962-)



EL GUERRERO DEL TIEMPO




Datos personales

Apodo: The Real Deal
Peso: Peso pesado, crucero, semipesado
Nacionalidad: Estados Unidos
Fecha de nacimiento: 19 de octubre de 1962
Lugar de nacimiento: Atmore, Alabama
Estilo: Ortodoxo

 
Estadísticas Carrera:

Total de peleas 57
Ganadas 44
Ganadas por KO 29
Perdidas 10
Empates 2
N/C: 1

Medallero Olímpico:

Juegos Olímpicos - Bronce Los Ángeles 1984 Peso semipesado
Juegos Panamericanos - Bronce Caracas 1983 Peso semipesado 

Historia:


Evander Holyfield (nacido el 19 de octubre de 1962 en Atmore, Alabama) es un boxeador profesional estadounidense y varias veces campeón del mundo, tanto del campeonato peso  pesado como del

peso  crucero. Además ganó la medalla de bronce en la división de los pesos semipesados, en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, tras perder por una controvertida descalificación en las semifinales, contra el boxeador de Nueva Zelanda, Kevin Barry.

Se mudó junto con su familia a Atlanta en el verano de 1964, a los dos años. Comenzó a boxear a los 12 años y ganó el torneo de boxeo del Boys Club. A los 13 años, se clasificó para competir en sus primeras olimpiadas junior. 

A los 15, llegó a ser campeón regional del sureste, ganando el torneo y el premio al mejor boxeador. En 1984 tenía un récord de 160 victorias y 14 derrotas con 76 nocauts. Con 20 años, representó a los Estados Unidos en los Juegos Panamericanos de 1983 celebrados en Caracas, Venezuela. Holyfield se adjudicó la medalla de plata después de perder contra el campeón del mundo, el cubano Pablo Romero.

En el siguiente año, fue el campeón nacional de los guantes de oro y ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 después de un combate controvertido en las semifinales, donde fue descalificado en el segundo asalto ante el neozelandés Kevin Barry.

Comenzó su carrera profesional en el
peso semipesado, como anteriormente había hecho como aficionado. Su primer combate fue televisado y ganó en seis asaltos a Lionel Byarm en el Madison Square Garden el 15 de noviembre de 1984. El 20 de enero de 1985 volvió a ganar en seis asaltos, pero en esta ocasión por decisión sobre Eric Winbush en Atlantic City, Nueva Jersey. El 13 de marzo del mismo año también noqueó a Fred Brown en el primer asalto en Norfolk, Virginia y su último combate antes de pelear como

peso  crucero fue el 20 de abril ante Mark Rivera, al que noqueó en dos asaltos en Corpus Christi, Texas.

Holyfield y su siguiente rival, Tyrone Booze, subieron de
peso
para este combate situándose en la categoría de los peso  crucero. El combate tuvo lugar el 20 de julio de 1985 en Norfolk, Virginia y Holyfield ganó por decisión en ocho asaltos. Un mes más tarde, el 29 de agosto noqueó en el primer asalto a Rick Myers en Atlanta y el 30 de octubre noqueó en cinco asaltos en Atlantic City a Jeff Meachem. Su último combate del año fue ante Anthony Davis el 21 de diciembre en Virginia Beach y ganó por nocaut en el cuarto asalto.

En 1986 peleó ante el anterior aspirante a campeón del mundo crucero Chisanda Mutti, al que ganó en tres asaltos. Antes de pelear por el título mundial ganó a Jessy Shelby y a Terry Mims. Su primera oportunidad de ganar el cinturón mundial fue ante Dwight Muhammad Qawi, por la Asociación Mundial de Boxeo, en la que fue nombrada como la "mejor pelea crucero de los años 1980" por la revista Ring Magazine. Holyfield ganó a Qawi por decisión en 15 asaltos y se adjudicó el campeonato. Para terminar el año ganó en París, Francia a Mike Brothers por nocaut en tres asaltos, aunque sin el título en juego.

En 1987, defendió su título ante el ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 en categoría

peso pesado, Henry Tillman, que como aficionado había batido a Mike Tyson en dos ocasiones. Holyfield retuvo su cinturón por nocaut en siete asaltos y consiguió un combate unificatorio ante Ricky Parkey, que tenía el título de la Federación Internacional de Boxeo. Parkey fue noqueado en tres asaltos y Holyfield ganó su segundo título mundial crucero. Para su siguiente combate volvió a Francia, donde volvió a retener su título por nocaut en el duodécimo asalto ante el ex campeón mundial Ossie Ocasio. En su último combate del año, ofreció a Muhammad Qawi una revancha y éste fue batido por nocaut en cuatro asaltos.

El 9 de abril del siguiente año, peleó ante Carlos De León para conseguir el título del Consejo Mundial de Boxeo y poder así unificar los tres cinturones. El combate fue en Las Vegas y Holyfield ganó por nocaut técnico en ocho asaltos y se convirtió en el primer campeón crucero reconocido universalmente.

Después de esa pelea anunció su intención de pelear en la categoría peso  pesado para conseguir los títulos de Mike Tyson. Su primer combate fue el 16 de julio ante uno de los anteriores rivales de Tyson, James "Quick" Tillis al que ganó por nocaut en cinco asaltos en el lago Tahoe. En su último combate del año también ganó al ex campeón mundial del peso pesado, Pinklon Thomas, por nocaut en el séptimo asalto.

Comenzó el año 1989 peleando ante el ex campeón mundial del

peso pesado, Michael Dokes, en otro combate que fue nombrado por Ring magazine como de los mejores de los años 1980. Holyfield ganó por nocaut en el décimo asalto y se enfrentó a continuación al brasileño Adilson Rodrigues al que ganó en dos asaltos.http://a18.t26.net/avatares/1/7/6/4/16_17647028.jpg?744243 Su último combate de los años 1980 fue ante Alex Stewart, que peleó bien pero también fue derrotado en ocho asaltos.

En 1990, Holyfield batió a Seamus McDonagh, noqueándolo en cuatro asaltos. En ese momento para la revista Ring Magazine era el contendiente número uno, durante los dos últimos años, para ser el rival para los títulos mundiales de Tyson. Sin embargo, en la que fue considerada como la mayor sorpresa en la historia del boxeo, Tyson perdió los títulos mundiales ante un relativamente desconocido boxeador, James "Buster" Douglas, en Tokio. Mike Tyson había aceptado un combate ante Holyfield en su siguiente defensa del título, pero al perder, el siguiente combate de Douglas fue ante Holyfield. 

 Douglas tuvo un combate bastante malo, no peleó igual que ante Tyson y en el tercer asalto fue noqueado (las tarjetas de los jueces en ese momento estaban 20-18 para Holyfield). Holyfield era el nuevo campeón mundial de los pesos pesados. En su primera defensa como campeón del peso pesado ganó al ex campeón del mundo George Foreman por decisión unánime en 12 asaltos. El combate se denominó la "Batalla de los años" en referencia a la edad de los boxeadores, el joven campeón de 28 años ante el aspirante de 42. En dicho combate Holyfield pesó 208 libras y Foreman 257, que realmente sorprendió por su resistencia, a pesar de su edad. 

En noviembre de 1991 fue firmado un combate de defensa ante Mike Tyson, pero se suspendió por una lesión de Tyson entrenando y más tarde se canceló por la sentencia de seis años en prisión a Tyson por la violación de Desiree Washington.

Ya que no hubo combate ante Tyson, Holyfield hizo su siguiente defensa del título en Atlanta, ante Bert Cooper, que sorprendió con su buen combate. En el primer asalto Holyfield derribó por primera vez a Cooper con un golpe al cuerpo pero éste se levantó sin problemas. Sin embargo, Cooper se recuperó y en el tercer asalto dejó contra las cuerdas a Holyfield aunque logró continuar. Después de sufrir su primera cuenta, en su carrera profesional, Holyfield siguió controlando el combate, hasta que la pelea se detuvo durante unos minutos debido a que Holyfield había roto su guante. Una vez que se cambió, Holyfield continuó con su dominio, hasta que en el final del séptimo asalto, el árbitro Mills Lane paró el combate.

En su primer combate de 1992, se enfrentó al ex campeón mundial Larry Holmes, que tenía 42 años y había derrotado sorprendentemente a Ray Mercer poco antes. Durante el combate, Holyfield sufrió el primer corte de su carrera con un golpe en su ojo, con el codo. La diferencia del combate estuvo en que Holyfield tenía energía para pelear durante los tres minutos de cada asalto y Holmes no, por lo que el combate terminó en decisión unánime para Holyfield.

En el primero de los tres combates que disputó contra el joven Riddick Bowe (ganador de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 en la categoría superpesada), sufrió la primera derrota de su carrera después de una decisión unánime de doce asaltos en Las Vegas. El asalto número diez fue nombrado como el asalto del año por la revista Ring Magazine. Holyfield fue derribado en el undécimo. En 1993, batió a Alex Stewart en una revancha, por decisión unánime y el 6 de noviembre tuvo lugar la esperada revancha ante Bowe por el título mundial.

Para muchos fue el combate más extraño de la historia del boxeo, durante el séptimo asalto la gente comenzó a gritar y correr mientras Holyfield le dijo a Bowe que mirara al cielo. Allí estaba un hombre en un paracaídas volando peligrosamente hacia ellos, pero se enredó en unas luces y cayó en las cuerdas.http://a16.t26.net/avatares/1/7/6/9/16_17692767.jpg?84953 Rápidamente la gente lo tiró y el séquito de Bowe comenzó a golpearle, mientras la mujer de Bowe, embarazada, se desmayó y tuvo que ser hospitalizada. Después de 20 minutos y restablecida la calma, Holyfield recuperó sus títulos mundiales después de una decisión mayoritaria en doce asaltos. El hombre del paracaídas fue llamado "The Fan Man" (el aficionado) y el combate se conoció como el "combate del aficionado". La victoria sobre Bowe le ayudó a ser nombrado como el atleta del año 1993 por la American Broadcasting Company.

Su siguiente combate fue en abril de 1994 ante el ex campeón

peso semipesado y peso pesado de la Organización Mundial de Boxeo, Michael Moorer. Moorer quería ser el primer zurdo en ser campeón del mundo indiscutible. Moorer fue derribado en el segundo asalto, pero ganó el combate por decisión mayoritaria tras doce asaltos. Cuando Holyfield fue al hospital tenía su hombro dañado y le fue diagnosticado un problema cardíaco por lo que tuvo que anunciar su retiro del boxeo. Más tarde el presidente del consejo médico de la Comisión atlética del estado de Nevada creyó que esto pudo ser debido al uso de esteroides anabólicos.

Sin embargo, en el programa de televisión de Benny Hinn Holyfield dijo que sentía bien su corazón y que estaba recuperado. Tras el programa Hinn y Holyfield se hicieron amigos y fue un visitante asiduo del programa. Después pasó su siguiente examen médico de la comisión de boxeo y declaró que ese problema se había debido a la morfina bombeada por su cuerpo. En 1995, volvió a los cuadriláteros ganando en diez asaltos por decisión al que había ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 en los pesos pesados, Ray Mercer, siendo el primero en derribar a Mercer en su carrera.

Después de esta victoria volvió a pelear ante Bowe para terminar una trilogía de combates. Holyfield derribó a Bowe pero éste continuó y derribó en dos ocasiones a Holyfield noqueándolo en el octavo asalto. Holyfield declaró después que contrajo la Hepatitis A después de este combate. En 1996, comenzó el año ganando al ex campeón mundial Bobby Czyz, por nocaut en el sexto asalto y entonces por fin se encontró ante Mike Tyson.

Tyson había recuperado los títulos mundiales del Consejo Mundial de Boxeo y de la Asociación Mundial de Boxeo pero perdió el del Consejo por no querer disputarlo ante el retador número uno, Lennox Lewis. Sin embargo, quiso defender el de la Asociación ante Holyfield y el evento multimillonario se produjo el 9 de noviembre de ese mismo año, en el MGM de Las Vegas y se llamó 'Finally'. Tyson perdió por nocaut técnico en once asaltos después de que el árbitro, Mitch Halpern, parase el combate (Tyson también perdía a los puntos). Holyfield con la victoria hizo historia, al ser la segunda persona en ganar el cinturón de campeón mundial de los pesos pesados en tres ocasiones, tras Muhammad Ali. Al final del combate los técnicos de Tyson reclamaron que su protegido había recibido numerosos cabezazos de Holyfield que habían sido pasados por alto por el árbitro.

Por lo tanto se acordó una revancha entre los dos en el mismo escenario (MGM Grand Garden Arena), que se produjo el 28 de junio del año siguiente, 1997. En un principio el árbitro asignado era Halpern pero el equipo de Tyson protestó y finalmente se asignó el combate a Mills Lane. La pelea se tituló "The Sound and the Fury," y recibió todavía más atención que la anterior, Tyson recibió 30 millones de dólares y Holyfield por su parte 35 millones, que sería el record de dinero pagado a un profesional del boxeo hasta el año 2007 cuando Óscar de la Hoya peleó ante Floyd Mayweather Jr.


La revancha fue calificada como una de las peleas más extrañas de la historia del pugilismo, al comienzo Holyfield fue sancionado por constantes cabezazos a Tyson y éste enfurecido fue descalificado en el tercer asalto por morder ambas orejas a Holyfield. El combate se había parado en una ocasión para atender la herida de Holyfield, que además le había restado puntos a Tyson, pero en la reanudación los constantes intentos de Tyson por morder nuevamente la oreja finalizaron la revancha. Entre el anuncio de la decisión de los jueces y el final del combate se generó una pelea con mucha gente involucrada dentro del cuadrilátero. Después del combate un trozo de oreja de Holyfield fue encontrado en el ring.

Después del incidente a Tyson se le restaron 3 millones de dólares del total pactado y dos días después se disculpó ante Holyfield por los hechos durante el combate. Tyson fue condenado por todos los medios de comunicación aunque tuvo algún defensor como la novelista y comentadora Katherine Dunn que escribió en una columna acerca de la poca deportividad que había demostrado Holyfield en el combate además de criticar a los medios de comunicación por no ser imparciales con Tyson. Años más tarde, en 2004, Holyfield declaró que había perdonado a Tyson por los actos del segundo combate.

El 9 de julio de 1997 la licencia de boxeo de Tyson fue revocada en el estado de Nevada por voto unánime y tuvo que pagar 3 millones de dólares por el pago de los costes de la oreja. El 18 de octubre de 1998 la comisión volvió a votar por devolver la licencia a Tyson y el resultado fue favorable por 4-1.

En su siguiente combate tuvo la revancha ante Michael Moorer, que había recuperado el título mundial de la Federación Internacional de Boxeo. Holyfield lo derribó en cinco ocasiones y el árbitro Mitch Halpern paró el combate entre el octavo y el noveno asalto, por el aviso de Flip Homansky. De esta forma volvió a unificar un título mundial, el de la WBA con el de la IBF. En 1998 sólo peleó en una ocasión, en una defensa obligatoria ante Vaughn Bean, que fue derrotado por decisión en el Georgia Dome. Por primera vez, se dudó de si la edad había disminuido la capacidad de Holyfield para ser campeón mundial.

El 13 de marzo de 1999 se enfrentó al campeón del Consejo Mundial de Boxeo y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 (peso superpesado), por la unificación de los títulos mundiales, en Nueva York ante Lennox Lewis. La pelea se desarrolló favorablemente a Lewis pero finalmente se declaró nula bajo las protestas de los aficionados. Holyfield declaró que había tenido problemas en el estómago y calambres en la pierna. Las tres organizaciones principales ordenaron a Holyfield y a Lewis una revancha inmediata y ocho meses más tarde, esta vez en Las Vegas, Lewis ganó la pelea por decisión unánime, haciéndose con los títulos. Holyfield declaró después que se había encontrado bien pero tenía que haber sido un poco más duro con Lewis para hacerse con la victoria. 
 
En el año 2000, Lewis se negó a defender su título de la Asociación ante John Ruiz, por lo que éste se hizo con el título y lo defendió ante Holyfield en agosto de ese año. Ruiz perdió el combate y el título, en una controvertida pero unánime decisión de los jueces en doce asaltos convirtiéndose Holyfield en el primer boxeador de la historia en conseguir por cuarta vez el título mundial de los pesos pesados,
tras haberlo conseguido anteriormente ante James "Buster" Douglas, Riddick Bowe y Mike Tyson. Holyfield culpó su apagado combate a tener un tímpano roto.



Siete mese más tarde, en marzo de 2001, Ruiz tuvo la revancha y ganó el combate, después de derribar a Holyfield y ganar finalmente en doce asaltos por decisión, siendo así el primer hispano en la historia en ganar el título mundial de los pesos pesados. El 15 de diciembre de ese año volvieron a encontrarse para terminar la trilogía, pero el combate se declaró empate y Ruiz mantuvo su cinturón mundial de la Asociación Mundial. En 2002, tuvo un combate en junio ante el ex campeón mundial Hasim Rahman, para determinar quien se enfrentaría a Lewis en la próxima ocasión. Holyfield lideraba dos de las tres tarjetas de los jueces en el momento de parar el combate en el octavo asalto por un grave hematoma en la frente de Rahman, causado por un cabezazo durante el combate. Holyfield estaba mejor en las tarjetas y fue declarado vencedor por decisión técnica.

La Federación Internacional de Boxeo decidió quitar su título a Lewis por negarse a defenderlo ante el promocionado de Don King, Chris Byrd. Por esta razón se decidió que el ganador entre Holyfield y el ex campeón mundial de la Organización Mundial de Boxeo, Byrd, fuese finalmente el campeón. Así, el 14 de diciembre de 2002, Holyfield intentó nuevamente conseguir por quinta ocasión el título mundial de los pesos pesados, pero perdió por decisión unánime en doce asaltos.

El 4 de octubre de 2003, Holyfield perdió otra vez ante el ex campeón mundial del peso medio y peso crucero, James Toney, por nocaut técnico cuando su esquina lanzó la toalla en el noveno asalto del combate. A los 42 años, Holyfield retornó a los cuadriláteros para enfrentarse a Larry Donald, el 13 de noviembre de 2004, pero perdió su tercer combate consecutivo en doce asaltos por decisión unánime. En agosto de 2005, el New York Daily News anunció que la Comisión atlética del estado de Nueva York le negó la licencia y decretó una suspensión médica que le impedía combatir en otros estados por "disminución de habilidades y pobres resultados", a pesar de cumplir los requisitos en los test médicos. 


Al mismo tiempo, Holyifield se vió envuelto en una polémica por el uso de anabólicos y anfetaminas para aumentar su rendimiento deportivo, viéndose inmerso en un fraude millonario a un laboratorio.

Al principio, fue criticado por su reaparición tras sus derrotas ante Toney y Donald pero declaró que no habían sido el resultado de la vejez sino de una herida en el hombro que le impedía moverse con naturalidad



En su regreso, al primer combate después de Donald, el 18 de agosto de 2006, derrotó por nocaut técnico en dos asaltos a Jeremy Bates en el American Airlines Center de Dallas, Texas. Tras este combate derrotó a Fres Oquendo por decisión unánime el 10 de noviembre en San Antonio, Texas, después de derribarle en el primer minuto del primer asalto y conseguir unos marcadores de 116-111, y 114-113 en dos ocasiones.

El 17 de marzo, derrotó también a Vinny Maddalone por nocaut técnico cuando la esquina de Maddalone lanzó la toalla para salvarlo de graves lesiones.

El 30 de junio de ese mismo año peleó ante Lou Savarese, derribándolo en dos ocasiones, en el cuarto y en el noveno asaltos para terminar ganando por decisión unánime. El 10 de marzo Holyfield hizo un anuncio público en el que dijo que haría su propia investigación sobre el uso de esteroides, para limpiar su nombre. En septiembre fue otra vez unido al HGH, cuando se le nombró en una investigación a Signature Pharmacy, en Orlando. Signature Pharmacy está bajo investigación por venta ilegal de esteroides y HGH a varios atletas profesionales. Tras el combate ante Savarese volvió a tener una opción para conseguir el título mundial de los pesos pesados, ante Sultan Ibragimov, pero perdió ese combate el 13 de octubre por decisión unánime (118-110 y 117-111 en dos ocasiones).

El 20 de diciembre de 2008 combatió por el título de los pesos pesados de la Asociación, contra Nikolái Valúev en el Hallenstadion de Zúrich, Suiza. Holyfield recibió la cantidad más baja de su carrera con un título mundial en juego, unos 750.000 dólares, pesando 214 libras por las 310 de su rival.Finalmente Valuev ganó por decisión mayoritaria, aunque el resultado fue muy discutido, uno de los jueces marcó 114-114 y los otros 116-112 y 115-114 para el ruso. El ambiente del boxeo sintió que los jueces le privaron a Holyfield del título y de convert
irse en el campeón más longevo y prolífico de todos los tiempos.


El legado de Evander Holyfield todavía no está cerrado. Y su deseo es retirarse con el campeonato mundial de la máxima división, quimera que ha buscado con igual ahínco, frustración y perseverancia durante la última década.
 

miércoles, 27 de marzo de 2013

GRANDES JUEGOS - SAN ANTONIO SPURS vs. DETROIT PISTONS (Serie Final de NBA, 2005)




DUELO DE DINASTÌAS


Las Finales de la NBA de 2005 fueron las series definitvas de los playoffs y suponían la conclusión de la temporada 2004-05 de la NBA. San Antonio Spurs de la Conferrencia Oeste se enfrentó a Detroit Pistons de la Conferencia Este por el título, con los Spurs con ventaja de campo y los Pistons defendiendo el tìtulo conseguido el año anterior. Las series se disputaron al mejor de siete partidos. 
Los Spurs ganaron las series 4 a 3, consiguiendo el título en el séptimo y definitivo partido, serían las primeras finales que necesitan de siete partidos desde la de 1994 (Houston Rockets vs. New York Knics).
 
Los equipos que se iban a enfrentar en las finales eran considerados grandes equipos defensivos. San Antonio Spurs y Detroit Pistons estaban clasificados primero y segundo, respectivamente, como los equipos que menos puntos habían recibido durante la temporada regular. Aunque los Spurs eran además considerados capaces de conseguir grandes anotaciones en un partido, los Pistons no destacaban tanto por grandes anotaciones en la temporada regular.

En estas series se enfrentaron los dos anteriores campeones, algo que no sucedía desde las Finales de 1987. En aquellas series, la rivalidad entre Larry Bird y Magic Johnson estaba en su apogeo, y los Celtics y Lakers se enfrentarían después de haberse ganado entre ellos en las Finales de 1984 y 1985.

Voviendo a las Finales de 2005, los Spurs habían ganado dos campeonatos en (1999 y 2003), mientras Detroit había conseguido tres (1989, 1990 y 2004). El campeonato del 2004 fue una suerte para los redactores deportivos, ya que los Lakers eran considerados como uno de los equipos más ofensivos del momento, mientras que Detroit era considerado un gran equipo defensivo. En estas finales, Detroit pasaría a ser un equipo ofensivo y dominaría a los Lakers. Además por aquella época era conocida la tensión existente entre las superestrellas de los Lakers, Shaquille O'Neal y Kobe Bryant.

Los Spurs acabaron con cinco partidos por encima de los Pistons en la temporada regular. Ambos equipos se clasificaron para los playoffs como segundos en sus respectivas conferencias, con los Phoenix Suns líder del Oeste y Miami Heat número uno en el Este.

Los Spurs pasaron sobre los playoffs con relativa facilidad, comparados con los Pistons. Derrotaron a Nuggets 4-1 en el comienzo de los playoffs. En estas series, después de ir perdiendo 1-0 después de un despiste en casa, ganaron los cuatro siguientes partidos. Seattle SuperSonics serían despachados en seis partidos. Phoenix Suns era para muchos la mejor baza para pasar a las finales de la NBA, y muchas leyendas de la NBA apostaron a que ganaría el título de la Conferencia Oeste. Pero contratio a todo esto los Spurs se pondrían 3-0, y después de que los Suns salvase en primer partido en el que puderon ser eliminados, cayeron en el quinto partido.

Los Pistons se encontraron con más adversidades. La primera ronda fue relativamente fácil, una victoria a cinco partidos frente a Philadelphia 76ers. En la siguiente fase, los Pistons se enfrentarían a Indiana Pacers, uno de los equipos más fuertes de la NBA por aqué entonces. Se esperaba que Indiana perdiese después del altercado del 19 de noviembre de 2004 ante Detroit Pistons; sin embargo, el equipo, liderado por un Reggie Miller apunto de retirarse, consiguió pasar de la primera ronda, derrotando al campeón de la División Atlántico, Boston Celtics.
Los Pacers, a pesar de todos los obstáculos consiguieron poner a Detroit en un aprieto, pero en el partido 6, todas las esperanzas de los Pacers de Miller se fueron al traste y de esta manera carrera de Reggie acabó, no sin una gran ovación final de la grada del Conseco Fieldhouse. El siguiente rival para Detroit sería el primer clasificado Miami Heat junto con su estrella Shaquille O'Neal. 
Después de ganar el primer partido, cayeron 2-1 después de tres partidos y 3-2 después de cinco, pero ganaron el sexto partido en su casa. En el séptimo y último partido, Detroit rompió todos los pronósticos ganando a los Heat en el AmericanAirlines Arena y de esta forma avanzaron hasta las Finales de la NBA por segundo años consecutivo.

Parido 1: Detroit Pistons 69, San Antonio Spurs 84


Manu Ginobili fue por mucho considerada la estrechade la noche, con un gran rendimiento que al final del partido llevó a los Spurs a la primera victoria. Ginobili anotó 15 de sus 26 puntos en el último cuarto complementado con un gran partido de Tim Duncan.

Ginobili, famoso All-Star argentino, ahora con dos anillos NBA, una Euroliga y una medalla de oro en los juegos Olímpicos (el único jugador de la historia con estas tres), tuvo que trabajar para ganar el que sería su segundo título NBA. Anotó ocho puntos en un decisivo parcial 12-2, que puso a los Spurs arriba 67-55, seguirían apretando a los Pistons y a falta de dos minutos el marcador era de 81-67.

Después de haber tenido una semana de descanso, los Spurs se mostraron débiles. Sin embargo, con su defensa eran capaces de superar la adversidad. Tim Duncan anotó 24 puntos y 17 rebotes fue la referencia en ataque. Aunque los Pistons intentaron responder al final del partido, San Antonio realizó un gran cuarto para tomar el liderazgo en las series.


Partido 2: Detroit Pistons 76, San Antonio Spurs 97


Antes de comenzar el partido, parecía que los fuertes Pistons, que sobrevivieron a dos partidos de eliminación ante Miami en las Finales del Este, volverían a rehacerse y serían un nuevo reto para los Spurs. Sin embargo, fueron los Spurs los que no cederían ningún partido en casa. San Antonio fue el dueño y señor del segundo partido consiguiendo llegar a Detroit con un 2 a 0.

Spurs tomó ventaja gracias a errores poco comunes en Detroit, entre los cuales se incluyó nueve tiros fallados a un mentro del aro. Mientras los Pistons se quedaban congelados detrás de la línea de tres, no consiguiendo anotar ni un triple, los Spurs conseguirían 11, cuatro de ellos de Manu Ginobili y Bruce Bowen, que no anotó ningún punto en el partido 1. Ginobili acabó el partido con 27 puntos, mientras Tim Duncan registró 18 puntos y 11 rebotes. Antonio McDyess fue el máximo anotador de Detroit, con 15 puntos, saliendo desde el banquillo.

El 2-0 ponía en problemas a Detroit, además la historia no se ponía de su parte ya que de 153 veces en las que un equipo con ventaja de campo ganaba 2-0 en la serie, sólo siete de ellas el otro pudo remontar la serie.


Partido 3: San Antonio Spurs 79, Detroit Pistons 96

De vuelta a Detroit, los Pistons tenían como objetivo remontar el déficit aprovechando los dos siguientes partidos en casa. En el pasado, sólo dos equipos de la NBA habían conseguidor remontar unas finales perdiendo 2-0; Boston Celtics lo hizo en las Finales de 1969 y Portland Trail Blazers en las Finales de 1977; sin embargo el siguiente año, Miami Heat remontaría a Dallas Mavericks en las Finales de 2006.

A pesar de todo, los Pistons siguieron adelante, en el tercer cuarto consiguieron dos robos claves y dos contraataques, y en el útlimo consiguieron ganar de +12.

Cuando el partido terminó, y el marcador (96-79) final apareció en las pantallas, muchos fans de los Pistons, lo celebraron creyendo que era posible la remontada. Esta fue la primera vez que los Spurs permitirían a su rival anotar más de 90 puntos en un partido de Finales de la NBA.


Parido 4: San Antonio Spurs 71, Detroit Pistons 102


En este partido los Pistons dominaron a los Spurs. Los comentaristas remarcaron la tendencia de que el equipo que jugaba en casa siempre ganaba. A pesar de esto, ningún partido fue decidido por más de 15 puntos. Siete Pistons conseguirían dobles figuras en cuanto a anotación, entre los que se encontraba Rasheed Wallace, Chauncey Billups y Ben Wallace.

El resultado fue claro desde el principio, los Pistons consiguieron establecer el récord con el menor número de pérdidas en una final, sólo 4. El factor decisivo parece que fue la falta de posesión del balón para los Spurs. Esto le llevó a pocas oportunidades de anotación, y combinada con una disminución del porcentaje de anotación, los Spurs fueron capaces de anotar sólo 71 puntos. Por segundo partido consecutivo los Pistons anotarían más de 90 puntos ante los Spurs.


Partido 5: San Antonio Spurs 96, Detroit Pistons 95 (OT)


Con los primeros cuatro partidos ganados por el equipo de casa, el quinto partido estaría igualado que era lo que todo el mundo estaba esperando, y fue uno de los partidos más memorables en la historia de las Finales.

El partido estuvo tan igualado que hubo 12 veces en las que cambió el equipo que iba ganando durante el encuentro y éste estuvo empatado hasta en 18 ocasiones. El tiempo normal de un partido no fue suficiente por lo que comenzó la prórroga. Los Pistons comenzaron ganando en los primeros minutos del tiempo extra, y parecía que tenía controlado el partido. Sin embargo, un tiro fallado con Detroit arriba y a falta de 9 segundos abrió las puertas a San Antonio. En la siguiente posesión de los Spurs, Robert Horry pasó la bola a Ginobili, que se la devolvió y se encontró con espacio para tirar ganando el partido. Horry previamente ya era famoso por su canasta en el cuarto partido de las Finales de la Conferencia Este de 2002, entre los Lakers y los Kings.

Horry anotó 5 de 6 en tiros de tres, incluyendo el ganador, y anotó 21 puntos saliendo desde el banquillo, después de no anotar hasta la última jugada del último cuarto. Llevó al equip en las partes finales del encuentro y su compañeros lucharon contra los nervios para conseguir la primera victoria fuera de casa. Además del triple final, Horry hizo un mate espectalcuar con la mano izquierda cuando la posesión estaba apunto de acabar, este fue uno de los mejores momentos de la serie. Horry era el jugador con más campeonatos NBA en activo con un total de 5, e iba a por el sexto.

Tim Duncan acabó con 26 puntos y 19 rebotes para los Spurs. Chauncey Billups fue el mejor anotador en los Pistons, acabando con 34 puntos.

El último cuarto y el tiempo extra de este partido fueron infartantes. San Antonio arrancó el tercero abajo por 8.


Partido 6: Detroit Pistons 95, San Antonio Spurs 86


El sexto partido estuvo muy ajustado, los equipos no conseguían estar arriba en el marcador durante mucho tiempo ya que la ventaja fluctuaba entre ellos. De nuevo, las estrellas de ambos equipos jugaron grandes partidos. Detroit tiró del partido ganando 80-73 a falta de cinco minutos, pero los Spurs continuarón luchando.

Rasheed Wallace machacó a San Antonio desde la línea de tres con una gran aportación, llevando a los Pistons a un séptimo y definitivo partido. Sin embargo, muchos tiros libres Pistons fueron necesarios en los momentos finales del partido para vencer.

Rasheed Wallace realizó un gran partido compensando los errores que había cometido dejando libre a Horry en el quinto partido. A pesar del hecho de que su error final le costaría el campeonato a los Pistons, Wallace se sentía indiferente ante esta jugada, incluso diciendo incorrectamente que dejó a Horry para defender a Duncan.

Billups y Prince lideraron a los Pistons con firmeza, sin flaquear en defensa, que era la clave, como ellos decían a menudo, para conseguir la victoria. Aunque Duncan y Ginobili acabaron con 21 puntos cada uno, no fueron capaces de meter miedo a unos defensivamente fuertes Pistons. De este modo Detroit ganaría el quinto partido de eliminación que se le presentó. Los Pistons serían el primer equipo visitante que forzaría un séptimo partido en las Finales de la NBA.


Partido 7: Detroit Pistons 74, San Antonio Spurs 81


Por primera vez en once años, las Finales de la NBA albergarían un séptimo y definitivo partido. Detroit se encontraba en su mejor momento, pero los Spurs poseían la ventaja de campo. Si Pistons ganaba se convertiría en el primer equipo en ganar los dos últimos partidos fuera de cada, después de ir perdiendo 3-2. Las estadísticas, estaban a favor de los Spurs. Los equipos de la NBA están 74-17 (Partidos ganados en casa-Partidos ganados fuera) en el partido 7, y 9-0 cuando el equipo que lidera juega en casa.

El partido, al igual que los dos anteriores de la serie, supuso una dura lucha durante los tres primeros cuartos. Pero los Spurs tomaron el control en el último cuarto y nunca miraron hacia atrás por segunda vez en tres años, los Spurs celebraron el campeonato en el SBC Center. El marcador finalizó en 81-74, consiguiendo el tercer campeonato Larry O'Brien de la franquicia. En el partido, Tim Duncan acabó con un máximo de 25 puntos y 11 rebotes, mientras que su compañero Manu Ginobili alcanzó los 23 puntos. Richard Hamilton, con 15 puntos, fue el máximo anotador de los Pistons.

Tim Duncan ganó su tercer MVP de las Finales. Manu Ginobili, Tony Parker, y Bruce Bowen recibieron cada uno su segundo anillo de campeón, mientras que Robert Horry conseguiría ser el segundo jugador de la historia de la NBA (el primero fue John Salley) en ganar tres campeonatos con distintas franquicias.

martes, 26 de marzo de 2013

ESPECIALES - LOS REYES DEL CLUTCH (2007-2012)




EL ARTE DE UNOS POCOS ELEGIDOS


El “clutch time” es esa parte del partido donde se decide quien se lleva la victoria. La chiquita es aquel momento “en el que más calienta el sol”: el balón quema, los grandes jugadores emergen y los no tan grandes no están a la altura, arrugàndose en la definiciòn. Es ese crucial momento que define a un clàsico "Go-To-Guy", como lo fuera en sus tiempos el inigualable Michael Jordan, Rey indiscutido de los buzzer beaters.

El gran desarrollo estadístico en torno a la NBA nos permite definir esos momentos de acuerdo a unos determinados criterios y analizar qué jugadores lanzan más a canasta, con qué porcentaje de acierto y hasta en qué situación en la cancha. Para confeccionar este artículo hemos analizado los datos de las últimas cinco campañas en la NBA. Durante el perìodo 2007-2012, buscamos partidos en el último cuarto o en la prórroga, con menos de dos minutos para terminar, con un marcador ajustado en el que un jugador lanza a canasta o bien para igualar el partido o bien para ponerse por encima.

En este artículo entenderemos siempre por “clutch time” la situación de un partido en el que un jugador lanza a canasta (no desde el tiro libre) con la opción de empatar o situarse por delante del marcador. Además, sólo se consideran los dos últimos minutos del encuentro, ya sea en el último cuarto o en la prórroga. Cuando hablemos de canastas anotadas, porcentajes, triples, etc., nos estaremos refiriendo a un recopilatorio de esos momentos de los partidos.

Dentro del amplio y variado departamento de estadìsticas de la NBA, existen otros estudios que computan la anotación por minuto en situaciones similares aunque suelen fijar el “clutch time” en situaciones en las que el marcador está +/- 5 y restan menos de cinco minutos para el final.

Kobe Bryant ha liderado en dos ocasiones este ranking en los últimos cinco años. La temporada pasada, pese a ser más corta por el lockout, lanzó 34 veces a canasta en lo que hemos denominado “clutch time”, con un acierto del 44%. También lideró en número de canastas anotadas en 2009-10, con 13 de 27, en 17 partidos.

Brandon Roy, en la temporada 2008-2009 lanzó 24 veces en 14 partidos con un acierto del 58%. Es el porcentaje más alto de los cinco líderes. Todavìa no aquejado por las contìnuas lesiones que mermaron su carrera, el escolta fue líder del “clutch time”, en la que fue su mejor temporada como profesional en puntos anotados y porcentaje de acierto.

Lebron llegó a anotar 15 canastas en estas circunstancias en la temporada 2007-08 con un porcentaje de acierto del 47%. Derrick Rose 12 canastas en la temporada 2010-11, año de su único MVP que cortò la racha de James.

En el análisis temporada a temporada destaca la escasísima presencia de Dwight Howard que sólo en las temporadas 2010-11 y 2011-12 alcanzó los cinco lanzamientos. Jugársela con Howard en los minutos finales tiene el hándicap de su porcentaje de tiros libres aunque hay que dejar constancia de su elevado porcentaje en esos 10 intentos a canasta (90%).

La capacidad de absorber juego en los minutos decisivos depende del carácter del jugador pero también de su rol en el equipo, factores que determinan la toma de decisiones y el nivel de responsabilidad que adquiere un jugador en su status de estrella. LeBron James tiraba más en Cleveland que en Miami, a Bosh le pasa lo mismo, y otro caso peculiar es el de Vince Carter, que aglutinaba todo el juego decisivo en sus años en los Nets para convertirse en su última etapa en los Mavs en un jugador de segunda fila en los momentos decisivos.

Si analizamos las cinco últimas temporadas en conjunto tenemos que el jugador que ha anotado más canastas en momentos decisivos es Kobe Bryant con 51 canastas, seguido de Kevin Durant con 43 y LeBron James y Dirk Nowitzki, ambos con 40 canastas anotadas. Los porcentajes de Kevin Durant son los más bajos de entre los 23 jugadores con más canastas anotadas, y tenemos que descender hasta Russell Westbrook (con 19 canastas y un 30,2%) para encontrar un porcentaje peor al de Durant, que además es el jugador que más veces ha lanzado a canasta en el “clutch time”.

De entre los diez jugadores con “más mano” en los minutos finales hay que destacar a Carmelo Anthony (48,6%) y a Rudy Gay (48%), que presentan los mejores porcentajes de acierto de este top-10. No son los mejores, ya que hay varios jugadores con más del 50% de acierto. David West (25/45; 55,6%), Pau Gasol (18/35; 51,4%), Chris Bosh (16/28; 57,1%) superan las 16 canastas anotadas en los últimos cinco años y el 50% de acierto.

Hay una tendencia clara hacia los jugadores exteriores, que parecen jugársela más. En el top-10 sólo Nowitzki y Al Jefferson son jugadores interiores, y además, en el caso de el alemán, con un grandísimo tiro exterior.

Los españoles no salen mal parados en esta estadística. Ya hemos resaltado el acierto de Pau Gasol, y el extremeño Calderón no le va a la zaga, aunque ha lanzado menos (11/18; 61%). Sólo Marc Gasol desentona un poco por el escaso número de lanzamientos (sólo cinco).

Un caso para el análisis son los Celtics. En la franquicia que ha puesto de moda los Big Three el peso del capitán, Paul Pierce, es claro. En los últimos cinco años compartiendo vestuario con Kevin Garnett y Ray Allen, Pierce ha lanzado 62 veces a canasta con el partido en el alero, por las 29 veces de Garnett y las 52 veces de Allen. En su debe anotaremos el bajo porcentaje con el que ha llevado a cabo sus acciones.

Aunque el peso en los Celtics lo lleva Pierce, Ray Allen es el rey del triple en los momentos apretados, no sólo por delante de sus (ya ex) compañeros célticos sino al frente de toda la NBA. El ahora jugador de Miami Heat ha llevado sus talentos detràs de la medialuna a Florida, habiendo anotado en los últimos cinco años 17 triples de 34 intentos, esto es, un 50% de acierto desde la línea de tres en momentos clave del partido. En ninguna de sus 16 temporadas como profesional alcanzó esa cifra, lo que quiere decir que su rendimiento en los momentos decisivos y en su etapa en Boston Celtics ha sido sobresaliente en disparos sobre la chicharra.

Durant y Bryant, con 16 triples anotados cada uno, siguen a Allen, aunque sus porcentajes son muy inferiores (33% y 37%, respectivamente). LeBron James (9/37) y Dwyane Wade (9/33) bajan notablemente sus promedios desde la línea de tres.

Y para terminar, una hipótesis que pronto contrastaremos con los datos. Hemos visto que de los números se puede concluír que Kobe y Ray Allen están en lo más alto de los especialistas para asumir responsabilidad y ambos cuentan con una dilatada experiencia a sus espaldas. También hemos visto que el dúo dinámico de Oklahoma Thunder tiene los porcentajes más bajos de entre las estrellas de la NBA en los momentos clave de los encuentros. ¿Tendrá algo que ver la edad en la fiabilidad en los momentos clave? El debate de experiencia versus juventud ha sido la esencia de la discusiòn baloncelìstica en màs de 60 años de NBA.


Fuente Estadìstica: www.nbamaniacs.com y www.82games.com

lunes, 25 de marzo de 2013

FOTOGRAMAS - BIG GEORGE, EL ABUELO DEL RING (Las Vegas, 1994)





Instantàneas: George Foreman fue uno de los boxeadores que prolongaron su carrera hasta el máximo, pues se retiró de los encordados a los tardìos 47 años. Con su regreso a los rings en 1987 puso de moda a los boxeadores veteranos extendiendo su carrera mas allà de los 40 años. George fue dos veces campeón del mundo en la categoría peso pesado y fue también el más veterano que conseguió un título a los 45 años cuando venciò a Michael Moorer, hasta que Bernard Hopkins rompió esa marca en 2011. Además fue el púgil que había tardado más entre perder un cinturón y volverlo a recuperar con 20 años de diferencia. Aquì en el pesaje previo a su combate por el tìtulo.

viernes, 22 de marzo de 2013

ESPECIALES - CRÒNICA DE UN ENCUENTRO: JIM CLARK & COLIN CHAPMAN (Indy Motor Speedway, 1961)





EL TALENTO INSEPARABLE



En el año 1961, el primer año en que las 500 Millas no formaron parte del Mundial de F1, Jack Brabham y John Cooper se decidieron a presentar su monoplaza, el mismo que había ganado el año anterior el Mundial de F1, a la carrera americana. El pequeño Cooper causó irrisión entre los aficionados de Indianápolis por su pequeño tamaño y por su motor trasero, pero en carrera Brabham lo llevó hasta el tercer puesto durante varias vueltas, finalizando finalmente 9º. 

Al año siguiente, ya desligados Brabham y Cooper, el australiano presentaría un monoplaza de su propia creación pilotado por él mismo en las 500 Millas, alcanzando el 6º puesto en meta. Los pequeños F1 habían demostrado que podían batirse en igualdad de condiciones con los grandes monoplazas americanos y Brabham había comprobado que su nivel de pilotaje estaba muy parejo con el de sus colegas yankees; en realidad Jack sabía que si no había ganado aquella carrera era por la desproporción de medios económicos invertidos en cualquiera de sus rivales y los que él había conseguido reunir con su amigo Tauranac para presentarse en la parrilla de salida. 

Jack sabía que con un buen patrocinador que pusiera el dinero que él no tenía las 500 Millas serían suyas, y así se lo explicó al que entonces era su jefe, el ingeniero Colin Chapman, dueño del equipo Lotus. Pero no sólo Brabham se había dado cuenta de eso...

.- Buenos días señor Chapman ¿El señor Brabham no nos acompañará?
.- El señor Brabham ya no pilota para mí, ha decidido fundar su propia escudería. Le presento a Jim Clark, él es nuestro primer piloto ahora.
.- Encantado, señor Clark. Como saben, soy Dan Gurney y me envía el señor Ford; quedó muy impresionado con las carreras que hizo el señor Brabham estos dos últimos años en Indianápolis y es de la opinión que con un poco más de preparación un F1 podría ganar las 500 Millas. El señor Ford está dispuesto a asociarse con ustedes para ganar la carrera.
.- Muchas gracias por el ofrecimiento, pero la Ford no necesita a Lotus para ganar las 500 Millas, pueden construirse su propio monoplaza... ¿dónde está el truco?
.- ¡No se le escapa una, señor Chapman! Efectivamente, hay algo que no le he dicho todavía: la Ford puede construir un monoplaza por sí misma, pero nuestro motor no está a la altura del Offenhauser; compitiendo de tú a tú no seríamos capaces de batirles en años y eso es algo que sabe todo el mundo en los EE.UU., por eso ningún monoplaza lleva motor Ford en las 500 Millas y todos montan el Offenhauser.
.- Entiendo, ustedes no quieren un monoplaza al uso, ustedes quieren nuestro F1, más pequeño y con el motor detrás del piloto.
.- ¡Exacto! Para nosotros es vital entrar en las 500 Millas... y ganarlas. Con nuestro motor y su
coche lo conseguiremos.
.- Y su dinero, supongo.
.- En eso no hay problema; le suministraremos gratis el motor y correremos con los gastos de desarrollo del monoplaza; el dinero del premio que consigamos puede quedárselo usted, nuestro interés es otro.
.- ¿Todo el premio? Supone más dinero ganar las 500 Millas de Indianápolis que ganar todas y cada una de las restantes carreras del Mundial de F1.
.- Eso es lo que he dicho ¡Esto es América, señor Chapman!
.- Pues me parece una fantástica idea ¿Tú que crees, Jim?
.- ...
.- ¿No dice usted nada, señor Clark? ¿Qué le preocupa, es nuestro motor, los neumáticos, sus rivales...?
.- ...
.- Venga Jim, dinos algo, tu silencio es muy embarazoso.
.- Estaba pensando que en las 500 Millas siempre hay muchos accidentes. Mi mamá se va a llevar un buen susto cuando le diga que voy a tomar parte en la carrera.

Pocas veces en la historia de la F1 se han encontrado dos talentos tan complementarios que parecían haber sido hechos precisamente el uno para el otro como Colin Chapman y Jim Clark, y muy posiblemente de no haberse encontrado ambos en los primeros años de sus respectivas carreras ninguno hubiera llegado a ser lo que fue. Chapman era un ingeniero inglés de gran éxito en las categorías inferiores del automovilismo que se decidió a dar el salto a la F1 en 1958, cuando inscribió a su equipo Team Lotus para disputar el GP de Mónaco. Durante 1958 y 1959 su piloto estrella fue el inglés Graham Hill, a quien sustituyó Stirling Moss en 1960; mediada la temporada y ante un grave accidente de Moss en el GP de Bélgica ascendió a la F1 al joven escocés Jim Clark, quien ya corría para él en otras categorías.

Chapman destacó pronto entre todos los ingenieros de la F1 por su extraordinaria inventiva y capacidad de innovación. Para él la ingeniería no era tratar de hacer mejor lo ya se hacía, optimizando la mecánica, sino descubrir nuevas formas de hacer las cosas. Son innumerables las aportaciones técnicas de Chapman a la F1, algunas funcionaron y otras no, pero cuando hace ahora unos diez años la FIA realizó una encuesta entre los Ingenieros Jefes de todos los equipos de F1 de la época (Rory Byrne, Ross Brawn, Adrian Newey,...) de cuáles habían sido las evoluciones técnicas a su entender más relevantes de los primeros 50 años de F1, de las 10 más votadas por ese elitista elenco de ingenieros 6 eran creaciones de Colin Chapman. Ideas suyas fueron el chasis monocasco frente al tubular, la incorporación de los alerones delantero y trasero, los pontones laterales de admisión de aire, las suspensiones traseras ancladas a la caja de cambios, las suspensiones activas o el efecto suelo... sí, sin duda la F1 de hoy sería muy distinta a lo que es de no haber existido Colin Chapman.

Todo el reconocimiento que Chapman recibía de sus colegas ingenieros se transformaba en pavor cuando eran los pilotos quienes hablaban de él. Colin tenía la filosofía de que sus
coches de carreras no era necesario que siguieran funcionando una vez cruzaran la meta, por lo que los estudios de fiabilidad de sus monoplazas no iban más allá de los kilómetros que debían aguantar en pista en un GP, lo que en muchas ocasiones le llevó a traspasar el límite de la seguridad mecánica. 


Los Lotus eran los coches más rápidos, pero también los que mayor número de accidentes sufrían; es muy conocida la terrible anécdota protagonizada por el piloto austríaco Jochen Rindt quien siendo piloto de Brabham recibió una oferta de Lotus para
correr con ellos en 1969. Consultó al respecto a su mánager y amigo personal Bernie Ecclestone, quien le respondió lacónicamente con la que era la opinión generalizada del paddock: "Si quieres ser Campeón del Mundo, vete con Lotus; si quieres seguir vivo, quédate en Brabham". Proféticas palabras de Bernie; Rindt fichó por Lotus en 1969 y en 1970 ganó el Campeonato del Mundo... a título póstumo, pues falleció en un accidente durante los entrenamientos del GP de Italia de aquel año al bloqueársele la dirección en una curva y estrellarse frontalmente contra el muro.

No era Colin Chapman un ingeniero muy popular entre los pilotos, pero en aquel 1969 en que fichó a Rindt Lotus ya era un equipo consagrado, bicampeón del mundo; más difícil lo tenía en 1960 cuando, tras la marcha de Graham Hill y el accidente de Stirling Moss, Jim Clark se convertía en su primer piloto. Clark se definía a sí mismo como "un granjero escocés que se divierte con las carreras de coches"; él no era un experto en ingeniería mecánica como sus rivales Jack Brabham o Bruce McLaren, él apenas sabría arreglar un pinchazo en una rueda, él sólo sabía pilotar, subirse al coche y hacerlo ir rápido, muy rápido; quizás por eso Chapman dijo de él que era "el piloto perfecto". 


Como conductor, Clark tenía dos características que le hacían muy especial: la rapidez y la capacidad de serlo con cualquier monoplaza; Jim desesperaba a los ingenieros de Lotus en los entrenamientos, porque por más que tocaran el coche, lo ajustaran, probaran diferentes alternativas de configuración, él marcaba siempre el mismo tiempo; sólo Chapman le entendía, porque el gran ingeniero no se fijaba en sus tiempos sino en sus palabras, y así lo reconocía Clark delante de los periodistas tras un GP:

.- Colin es el mejor; cuando llego a boxes tras una tanda de entrenamiento le digo "se va de delante en las curvas" o "falta aceleración en las rectas" y él lo arregla.
.- Pero señor Clark, sus tiempos han sido idénticos en cada sesión ¿de verdad le han tocado algo en el coche?
.- ¡Claro que lo han tocado! Cada vez que salía a pista el
coche era muy diferente, Colin había arreglado lo que le había dicho, como es su obligación como ingeniero.
.- Pero ¿y sus tiempos, idénticos en cada serie?
.- Bueno, ésa es mi obligación como piloto.

Sin duda Colin Chapman era un gran ingeniero, pero acaso de no haberse cruzado en sus primeros años con un piloto tan versátil como Clark el mundo nunca hubiera llegado a saberlo. Para poder desarrollar sus extraordinarias ideas, en el sentido de ideas fuera de lo común, Chapman necesitaba de un piloto sin condicionantes, rápido en cualquier circunstancia, un piloto que sólo supiera correr sin importarle cómo ni con qué lo hacía, un "piloto perfecto", un piloto como Jim Clark. 


Cuando Clark ascendió a la F1 firmó con Chapman un contrato sólo hasta final de temporada; año tras año ambos siguieron firmando un contrato tan sólo hasta final de temporada, incluso cuando ya habían sido bicampeones mundiales; pero año tras año firmaron ese contrato, Chapman no podía encontrar un piloto que le permitiera probar sus ingenios como Jim, ni Clark un ingeniero que le comprendiera cuando hablaba como Colin, sólo la muerte del piloto pudo separarlos.

jueves, 21 de marzo de 2013

GRANDES CARRERAS - LAS 500 MILLAS DE INDY (Indianapolis, 1965)




  La conquista del Oeste:  
A la tercera va la vencida




El equipo Lotus de F1 se presentó en Indianápolis por primera vez en 1963, equipado con un potente motor Ford específicamente diseñado según los parámetros solicitados por Colin Chapman, y tal y como había predicho Dan Gurney el monoplaza pilotado por Jim Clark cruzó la meta en primera posición tras las 200 vueltas de que se componía la carrera; sin embargo, no fue declarado vencedor pues habiendo hecho un trompo en los últimos giros estaba obligado por el Reglamento específico de las 500 Millas a haber cumplido con un "drive through" que el equipo Lotus omitió por desconocimiento al no ser una regla habitual en los GP de F1; la penalización aplicada al tiempo en meta llevó a Clark hasta la segunda posición final.

El equipo Lotus volvió a la carga en 1964, convencido de que ahora sí se alzaría con el título, pero una desafortunada elección de neumáticos provocó un reventón en una de las ruedas de Clark, obligándole a retirarse cuando lideraba la carrera. En 1965 Colin Chapman y Jim Clark estaban conjurados para ganar por fin; esta vez no habría errores, nada se dejó a la improvisación, en 1965 un F1 ganaría las 500 Millas de Indianápolis sí o sí. Tal era su compromiso que por participar en la carrera estadounidense el equipo Lotus tomó parte en el GP de Mónaco de F1 de aquel año con sus pilotos reservas, al disputarse en el mismo fin de semana, el del 30 y 31 de Mayo.

La preparación de la carrera por parte del equipo Lotus fue exhaustiva. Habida cuenta de los problemas con los neumáticos el año anterior, de la marca Dunlop, en cuanto el circuito abrió sus puertas para las pruebas preliminares, casi un mes antes de celebrarse la carrera, allí estaba el equipo Lotus al completo para probar diferentes compuestos de gomas. Dunlop rechazó participar ese año en las 500 Millas, por lo que probaron Goodyear y Firestone; el peculiar trazado de Indianápolis, con curvas sólo a izquierdas y peraltadas, fue estudiado a fondo por los ingenieros de Lotus, que hicieron rodar a Clark de todas las formas posibles, con diferentes trazadas y diferentes cargas de combustible, antes de decidirse por los Firestone.

Una vez elegidos los neumáticos, aún quedaban tres semanas para que se celebrara la carrera; Chapman no quería que su piloto se desconcentrara con nada, así que envió a Jim de vuelta a su granja escocesa para alejarle de los periodistas, el público y el jaleo habitual en las 500 Millas, desproporcionadamente mayor que el que pudiera formarse en cualquier GP del Mundial de F1. Clark volvió para la sesión de clasificación, donde logró el segundo mejor tiempo, por lo que saldría desde la primera fila de la parrilla justo al lado del favorito local, A.J.Foyt.


Chapman quería controlar hasta el último detalle. Incluso contrató a un equipo de mecánicos estadounidenses, los "Wood Brothers", que habían alcanzado fama en el campeonato de la NASCAR por su imbatible velocidad en los cambios de neumáticos en carrera. También la Ford realizó un despliegue sin precedentes; en realidad, ellos ya habían ganado la carrera antes de que se diera el banderazo de salida, pues de los 33 monoplazas que arrancaron sus motores a la tradicional voz de "Gentlemen, start your engines". 

En total 24 monoplazas iban equipados con el nuevo motor Ford que había causado sensación en los dos años anteriores con el Lotus, aunque no ganara; incluso así, la Ford desplazó hasta Indianápolis a su costa un mecánico por cada equipo que montaba su motor con el único fin de que cada uno de sus motores iniciara la carrera en perfectas condiciones; en el caso de Lotus, era un auténtico equipo de mecánicos que entre la clasificación y la carrera desmontaron por completo el motor de Clark y volvieron a montarlo minuciosamente, revisando una por una todas las piezas.

Formados en la parrilla de salida, el Lotus llamaba la atención por ser el coche más bajo de todos y por sus llamativos tubos de escape amarillos que recorría toda la parte superior del motor. La carrera fue una auténtica exhibición por parte del Lotus de Jim Clark; aunque logró la primera posición en la salida, en la segunda vuelta fue superado por A.J.Foyt; Clark recuperó el liderato en la vuelta 3 y ya sólo lo abandonaría por escasos minutos cuando hacía una entrada a boxes antes que sus rivales. 

De las 200 vueltas que constaba la prueba, Clark lideró la carrera 190 con una superioridad aplastante tanto en pista como en boxes; la acreditada velocidad de los "Wood Brothers" en los repostajes llegaba a confundir a los rivales y a los propios comentaristas del circuito, que pensaban que la cantidad de gasolina repostada era menor y les permitiría dar menos vueltas de las que luego conseguían completar.

Los neumáticos Firestone se comportaron magníficamente y Clark se convirtió en el primer piloto que superó la media de 150 millas por hora en Indianápolis. Cuando cruzó la meta en solitario en primera posición la gorra de Colin Chapman voló orgullosa hacia el cielo para recibirle; no sólo ellos se habían impuesto por primera vez en la gran carrera estadounidense, era toda la F1 la que había demostrado su superioridad técnica al automovilismo deportivo norteamericano en su propia casa.
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