lunes, 31 de marzo de 2014

ESPECIALES - "EL COMBATE DEL SIGLO" (1910) por Jack London









UNA CUESTIÒN DE HONOR
VIOLENCIA, CENSURA Y RACISMO EN EL PUGILISMO




"El boxeo es uno de esos entretenimientos que se distinguen por su valor moral y físico y que promueven valores como el coraje, el autocontrol o la resistencia". - Theodore Roosevelt.




"El combate del siglo" recoge una serie de crónicas realizadas por Jack London en el verano de 1910, con motivo del combate de boxeo que tuvo lugar ese año entre James J. Jeffries y Jack Johnson. Este encuentro pugilístico constituyó un acontecimiento deportivo histórico, pues se interpretó como una lucha entre las razas blanca y negra.

  No es necesario saber de boxeo para disfrutar esta crónica. London consigue con una prosa fluida y detallada narrarnos los días previos al combate consiguiendo aumentar el interés hacia el mismo e incidiendo en los motivos que lo convirtieron en un evento tan importante. Las especulaciones del periodista sobre cómo se desarrollará el encuentro nos acercan a la psicología de ambos boxeadores, algo esencial para comprender plenamente el propio combate.

Además, nos ofrece una descripción del boxeo con la que disipa posibles prejuicios al respecto. No es algo superficial, escribe London, no es un capricho puntual, “Es una pasión instructiva de nuestra raza”. Y continúa: "Nos gusta luchar: es nuestra naturaleza. Somos existencias que pertenecen a un mundo real, y debemos aceptar la realidad de nuestra naturaleza con toda su emoción si queremos vivir acordes con el mundo”. No sólo eso, además, el boxeo es un deporte justo, limitado por restricciones éticas y en el que prima el juego limpio. No obstante, el combate entre Jeffries y Johnson desencadenó una espiral de censura y disturbios racistas, que son analizados por Barack Y. Orbach en un artículo también incluido en esta obra.

Por su capacidad de narrar acontecimientos asombrosos, y curtido por un sinfín de hazañas propias y ajenas en sus periplos de buscador de oro (así como extractor de personajes impagables), Jack London fue enviado por el New York Herald a cubrir el esperadísimo enfrentamiento entre los púgiles Jim Jeffries, la gran esperanza blanca, frente al entonces campeón mundial de los pesos pesados, Jack Johnson, “el gigante de Galveston”. La fecha señalada, el día de la Independencia de 1910, la nación esperaba despertar de la pesadilla que suponía que el campeón fuera negro, y en ese combate se imponía la necesidad de que Jeffries pusiese las cosas en su sitio natural.

Este es el hecho, pero London es mucho London, y durante los diez días que precedieron al famoso combate se encargó de ir preparando a sus lectores para lo que habría de venir. Detalló minuciosamente la expectación, el ansia como de un adicto antes de la llegada de los contrincantes a Reno, lugar de la pelea. Defendió el deporte con un convencimiento apabullante (dispuesto aunque fuera el único en hacerlo en todo el mundo), y se interrogó desde su columna por el sentido del mismo, del “objetivo sencillo de ver, mediante los golpes de sus manos enguantadas quién puede derribar al otro con suficiente fuerza como para que permanezca diez segundos consecutivos en el suelo. Y ¿por qué quieren hacer eso? Por el honor, la fama y un premio de cien mil dólares”.

 En cualquier deporte es difícil encontrar libros que vayan más allá del propio deporte. Dejando aparte el que nos ocupa, probablemente el acercamiento más interesante sea Del boxeo, de Joyce Carol Oates, donde con su prosa clínica nos transmitió la angustia de la repetición de los golpes secos en el rostro o el torso: “El boxeo, como la imagen de un sueño o una pesadilla, opone un yo contra un yo, un gemelo contra un gemelo idéntico, como en el útero, donde la dominación, el más misterioso de los apetitos humanos, se expresa por primera vez. Sus más característicos momentos de éxtasis —el acercamiento al KO, el KO, la posterioridad al KO, y gracias a las repeticiones de la televisión, todo el episodio revivido a cámara lenta como en la privacidad de un sueño— son indistinguibles de la obscenidad, el horror”.

Es más goloso el cine, desde luego. De hecho, una de las primeras películas que se conservan, de 1894, es la grabación en quinetoscopio de uno de los mitos del deporte: Leonard contra Cushing, él contra él, dos tipos que se aíslan del mundo para ver quién hace que vuelen más estrellas sobre la cabeza del otro. En la crónica de Jack London, se dan por conocidas las impresiones primeras del aficionado recién llegado: el olor a sudor y la humedad, el rugido de las gradas, el humo y el sonido de los golpes, la redención de un alma acabada recibida a puñetazos sobre el cuadrilátero, el guante contra la carne, panoplia de piel para los contrincantes, la aparición del árbitro para asegurar cierta ética que se ha mantenido desde que los griegos hicieron olímpico el festival de tortas sobre la arena.
 

El combate en sí no da consistencia a un relato. Al fin y al cabo, como el mismo London afirma, este es un deporte que está en nuestra naturaleza, y es justo. La justicia nunca dio buena literatura, ese terreno donde la humanidad ajusta cuentas. En ese enfrentamiento tenemos un choque de trenes y dos formas de entender el tema: la mole experimentada llamada Jeffries, duro como una roca, y el esquivo y charlatán Johnson, con su sonrisa de dientes de oro y la sangre de su labio partido, pero de buen rollo; el autor resume en una frase todo el libro, y de paso el deporte entero: “lo que me provoca más curiosidad es ver qué  ocurrirá cuando estos dos hombres de robustos hombros se unan en un abrazo”.

Tenemos el evidente conflicto racial que se explica con claridad meridiana en el artículo de Orbach que se incluye en el volumen. Tenemos la relación del boxeo con el periodismo, en una época en que los periodistas eran reporteros, que trasnochaban y se convertían en detectives de pacotilla, bebían como cosacos y creían en los rumores tanto como en la información confirmada, recordándonos con una sonrisa los piques entre Muhammad Ali y Howard Cosell, y con un estupor amargo la parte de Fate en 2666, donde la efervescencia ante un importante combate de un tal Pickett deja la ciudad con las defensas bajas ante un problema más grave. Pero esto lo tienen todos los deportes mayoritarios, que absorben nuestras conciencias, y aquello que acontece en un terreno de juego delimitado y con mil reglas a discutir toma categoría de asunto de estado.

London comenzó a enviar sus crónicas diarias desde Reno 11 días antes del combate. Nevada era entonces el único estado donde se podían organizar combates, pero la expectación era máxima en todo EEUU. "En ninguna guerra, en ningún lugar, se ha congregado nunca tal número de escritores e ilustradores", escribió London el 23 de junio. Según se acercaba el día decisivo, el autor de Colmillo blanco y La llamada de la selva, iba poniéndose más nervioso. En su crónica del 28 de junio aseguró sentir "un deseo tan abrasador de presenciar este combate, que hay momentos en los que me asalta el súbito miedo de que no tenga lugar, de que algún enorme terremoto lo impida. Porque tengo tantas ganas de ver el combate que resulta doloroso". 


Para entender el ansia del escritor (y de toda una nación), hay que remontarse unos años atrás. Jim Jeffries se había retirado invicto y en la cima de su popularidad en 1905. Lo había avisado dos años antes: "Cuando no haya más hombres blancos contra los que luchar, dejaré el boxeo". Es decir, no tenía intención alguna de pelear contra un negro. 

Desde entonces, la guerra dialéctica entre el campeón Jeffries y el aspirante Johnson se recrudeció. A cada provocación del boxeador negro, el blanco respondía con argumentos como "he dicho que no pelearé con un hombre de color, y no cambiaré de opinión" y "no creo que el público quiera que defienda el título si no es con un blanco. No crea que tengo miedo de un negro. Puedo machacarlo igual que a cualquiera". Johnson contraatacó en noviembre de 2007: "Jeffries tiene miedo".

Pero la presión social sobre el boxeador blanco se disparó cuando, en diciembre de 1908, Johnson se convirtió en el primer campeón negro de los pesos pesados tras noquear a Tommy Burns en Sydney. El 1 de mayo de 1909, Jim Jeffries sucumbió al clamor popular. "Me siento obligado ante el público deportivo a hacer al menos un esfuerzo por recuperar los pesos pesados para la raza blanca. Lo correcto es que entre de nuevo en el cuadrilátero y demuestre que el hombre blanco es el rey".

La América tradicional estalló de júbilo. Por fin alguien iba a darle una lección a ese negro que no sabía comportarse. Johnson, hijo de esclavos emancipados, no contento con haberse convertido en el dominador del ring, salía con mujeres blancas. Era lo que entonces se llamaba un mal negro por rebelarse contra las normas discriminatorias vigentes entonces. El Mohamed Alí de la época. "Cumplía a la perfección los requisitos del mal negro y, lo peor de todo, menospreciaba el peligro y los tabúes interraciales. Para colmo, era inteligente, atractivo, expresivo, no había sido derrotado y derribaba a sus rivales blancos. En los racistas EEUU de principios de siglo, Johnson era el mal negro por excelencia", razona Barack Y. Orbach, profesor de Derecho en la Universidad de Arizona, en un artículo incluido en El combate del siglo.

Todo estaba listo, por tanto, para devolver el cetro mundial al lugar de donde nunca debió de haber salido. Jeffries ganaba en las apuestas de un modo abrumador. El propio Jack London apostó su dinero a la victoria del luchador blanco. Pero, ¡ay!, Johnson metió una tunda histórica a Jeffries, destruyendo las "poco realistas ilusiones xenófobas de que un exluchador con sobrepeso y en malas condiciones físicas podía superar a un campeón invicto en el culmen de su juego", cuenta Orbach.
Un izquierdazo con la fuerza de un terremoto acabó con los sueños depositados sobre la gran esperanza blanca. El puño negro de Jack Johnson no sólo tumbó en el decimoquinto asalto a Jim Jeffries, sino que dejó sonado a todo un país. Jack Johnson retuvo su título de campeón de los pesos pesados el 4 de julio de 1910. Y lo hizo sin perder la sonrisa."Una vez más Johnson ha conseguido derrotar al representante de la raza blanca, y en esta ocasión al mejor de todos ellos. El juego ha pertenecido a Johnson. Desde el inicio hasta el final mantuvo la agudeza, el intercambio de agudas réplicas con los asistentes de su contrincante y con los espectadores. Exhibió su dorada sonrisa [tenía dientes de oro] con la frecuencia acostumbrada, y no se le congeló en el rostro ni desapareció", escribió London en el arranque de su crónica del combate.

A la América blanca, por contra, se le heló la sonrisa y le hirvió la sangre. Al menos 20 negros y unos pocos blancos murieron las noches siguientes en los disturbios raciales provocados, en su mayor parte, por frustrados hermanos de raza del derrotado Jim Jeffries. "El golpe que derribó a la gran esperanza blanca conmocionó a la nación, suscitó funestos disturbios raciales, y provocó una de las olas de censura cinematográfica más inquietantes de la Historia de América", explica Orbach.

En efecto, los días siguientes al combate, una "avalancha legal" llegada de numerosos estados y municipios "sepultó los derechos de los negros". La exhibición del combate, que iba a empezar a mostrarse en cines de todo EEUU, fue prohibida alegando que podía provocar alteraciones del orden público. El Washington Post respaldó el veto al filme, impulsado desde los estados del sur, para "evitar que se eche leña al conflicto racial al proyectar imágenes de un negro golpeando al campeón mundial blanco". Orbach apunta a otros motivos para explicar la prohibición: "Censurar la supremacía negra de uno de los mayores atletas de la historia, Jack Johnson. Las viejas objeciones moralistas al boxeo se combinaron con el pánico racista al deterioro del estatus del hombre blanco".


"El combate más grandioso del siglo ha sido un monólogo que un negro sonriente, que no ha dudado ni un segundo, y que no ha tenido que ponerse serio más de una vez, ha ofrecido a 20.000 espectadores", escribió Jack London (San Francisco, 1876-1916) en una de sus crónicas para el New York Herald, que la editorial Gallo Nero publicará los primeros días de mayo, por primera vez en España, bajo el título El combate del siglo.

Johnson, amenazado por el Ku Klux Klan, pagó con creces su osadía de hacer besar la lona al gigante blanco. Tras el combate, fue detenido e interrogado varias veces acusado de saltarse la Ley Mann de 1910, que impedía a un hombre llevarse una mujer a otro estado con propósitos "inmorales". Finalmente, en 1912 fue condenado a prisión. Tras exiliarse a Europa, acabó regresando a EEUU en 1921 para cumplir una pena de cárcel de nueve meses. Tuvieron que pasar dos décadas antes de que se permitiera otra vez a un negro competir por el título de los pesos pesados. El boxeador se llamó Joe Louis. Y tuvo que firmar un contrato en el que se especificaba cómo debía comportarse en caso de convertirse en el rey de los cuadriláteros.



martes, 25 de marzo de 2014

FOTOGRAMAS - MUSEO DEL AUTOMOVILISMO JUAN MANUEL FANGIO (Ciudad de Balcarce)






Luego de retirarse de las pistas en 1958 con cinco títulos mundiales en su haber, Juan Manuel Fangio comenzó a acariciar la idea de hacer destinatario a su país, a través de su pueblo Balcarce, de todos los bienes que refleja su carrera deportiva: trofeos (que por otra parte nunca quiso guardar, sino que entregaba "en préstamo" a sus amigos), condecoraciones, documentos, piezas inéditas y automóviles. Pero no fue sino hasta 1976, cuando esa idea, hasta entonces solo un deseo o una intuición, tomo la forma de un proyecto acabado. 





Un decreto de la Municipalidad de Balcarce creo ese año la comisión pro-museo del automovilismo, argumentando interpretar la voluntad del quíntuple y los anhelos de la comunidad. La intendencia donó asimismo el espacio físico para la obra, el viejo edificio del consejo deliberante, construido en 1906 y abandonado desde 1976. 


 Con aportes privados y apoyo provincial, la obra dio comienzo en 1981. El proyecto de un grupo de jóvenes y brillantes arquitectos balcarceños resulto realmente innovador. Se preservo la fachada histórica - una de las ultimas que se conservan en la mas que centenaria ciudad- montando en su interior una estructura de hormigón armado, con perfileria exterior de aluminio.



 
Tras ingresar por el pórtico original, de cinco metros de altura, se desciende hasta 2,5 metros por debajo del nivel de la calle. Allí se ubica el plato central. A ese nivel, en total 1530 metros cuadrados de superficie, se encuentra la biblioteca y archivo, la sala de exposiciones para artes plásticas, la zona de venta de recuerdos, la administración, la confitería y los sanitarios.

 
Del plato central una rampa helicoidal ascendente, que conecta con las seis bandejas de exposición, la mas elevada a 7,30 metros de altura que totalizan una superficie de 1564 metros cuadrados. En los dos niveles superiores, se ubican las vitrinas y mesas de exposición de los trofeos - más de un centenar -; pero el lugar es mas que un museo. Un auditorio de 110 butacas, para exhibiciones y espectáculos (y además sede del consejo deliberante); un taller de restauración y una playa de estacionamiento completan el total de 4.367 metros cuadrados de lo que es en realidad el "Centro tecnológico - cultural y museo del automovilismo Juan Manuel Fangio" emplazado en una de las principales esquinas de Balcarce, en la intersección de Mitre y Dardo Rocha, frente a la florida plaza Libertad.





El museo Juan Manuel Fangio es uno de esos museos que no debería dejar de visitarse ya que muestra el automovilismo no sólo como una disciplina deportiva sino también como una pasión argentina. En forma entretenida y documentada se cuenta en orden cronológico la vida de Juan Manuel Fangio, alias “El Chueco”, el más famoso de los balcarceños, desde su infancia pasando por la historia del primer taller que puso junto a su amigo José Duffard, su inicio como piloto en 1936, los campeonatos ganados en los años 1951, 1954, 1955, 1956, 1957 y sus carreras memorables hasta su retiro. En el interior del Museo, autos, premios y medallas motivan a la memoria a jugar con sus propias versiones de cada carrera de Fórmula 1, viejas victorias en el TC y con   recuerdos y anécdotas acerca del inicio del hombre ahora leyenda. 
 
El museo cuenta con más de 50 autos, algunos originales y otros que han sido reconstruidos en la Fundación Museo del Automóvil. Cada máquina encierra una interesante historia, reseñada didácticamente en carteles indicativos, y si bien no puede afirmarse que algunos autos son más importantes que otros, la muestra presenta modelos emblemáticos de la historia del deporte, considerados imperdibles. 



 
Luego de internarse en el mundo de las máquinas y los motores, se puede disfrutar de otros servicios que ofrece el museo como una biblioteca, un microcine donde se proyectan carreras y reportajes a Fangio, un sector de exposición al aire libre, un bar y una boutique donde pueden comprarse calcos, libros, revistas, todo tipo de souvenirs y ropa con la firma del gran campeón mundial.

Como corolario, el museo muestra al “joven de Balcarce que conquistó los corazones del mundo” y lo retrata con una frase del año 1958 en la que Fangio deja en claro su legado, que trasciende este magnífico museo: “si mis campañas han servido para algo, si corriendo automóviles he sido útil a mi patria, eso lo dirá el tiempo. Yo sólo tengo un deseo y es que mi conducta en el mundo pueda ser aprovechada por la juventud, también del tiempo espero esa respuesta”. 
 

FOTOGRAMAS - LOS TROFEOS LARRY O'BRIEN & BILL RUSSELL (Finales de NBA, 2013)






En la pasada edición de las Finales de NBA en Junio de 2013, LeBron James y el miami Heat se alzaron con los más codiciados premios que otorga la mejor liga del mundo. El Trofeo Larry O'Brien al Campeón de las Finales de la NBA es el trofeo que se entrega anualmente al Campeón de la NBA a la conclusión de la temporada. Fue creado en 1977, reemplazando al anterior, el Trofeo Walter A. Brown, que había premiado a los ganadores hasta las Finales de la NBA de 1984, siendo renombrado en honor de Larry O'Brien, comisionado de la NBA entre 1975 y 1984. Los Boston Celtics fueron el primer equipo en conseguir el Trofeo O'Brien, tras derrotar en 1984 a Los Angeles Lakers.

El Premio Bill Russell al MVP de las Finales de la NBA es un premio anual otorgado por la NBA al jugador más destacado de las Finales de la NBA. Entregado desde 1969, habitualmente se concede el premio a un jugador del equipo vencedor, habiendo únicamente una excepción, precisamente cuando en 1969 le fue otorgado a Jerry West, de Los Angeles Lakers, que ese año perdió la final contra Boston Celtics. El 14 de febrero de 2009, durante el All-Star Weekend de la NBA de 2009 en Phoenix, el Comisionado de la NBA David Stern anunció que el premio sería renombrado a "Bill Russell NBA Finals Most Valuable Player Award" en honor al 11 veces campeón de la NBA y mítica leyenda Celtic.


 

miércoles, 19 de marzo de 2014

PERFILES - EARL LLOYD (1928-)








EL PRIMER JUGADOR AFROAMERICANO



Earl Francis Lloyd (nacido el 3 de abril de 1928 en Alexandria, Virginia) es un antiguo jugador de baloncesto que fue conocido por ser el primer afroamericano en jugar en la NBA, en la temporada 1950-51. Actualmente todos sabemos que la NBA es una liga dominada por jugadores de color. Son los más rápidos, los que más saltan, los más fuertes y dotados atléticamente.  Kobe, LeBron, Durant o Carmelo dan fe de ello como super estrellas de una Liga en contínua expansión. Según un informe de la temporada pasada 2012-2013, el 78 por ciento de los jugadores de la NBA son deportistas de raza negra.

Sin embargo, esta tendencia no fue siempre así, principalmente porque la segregación racial que existía en EEUU no permitía a los jugadores negros jugar en la mejor liga de baloncesto del mundo. Podían jugar en las ligas universitarias, sí, pero en la NBA, surgida en 1946 (aunque hasta 1949 se llamó BAA) no les dejaron participar hasta el año 1950, donde cobran suma importancia tres jugadores de color pioneros al concretar un hecho sin precedentes: Earl Lloyd, Chuck Cooper y Nat “Sweetwater” Clifton, quienes ayudaron a que poco a poco la discriminación por raza fuera progresivamente desapareciendo.

Ni que decir tiene de la importancia de este hecho, y del crecimiento que supuso para el baloncesto mundial la entrada de jugadores de raza negra en la NBA. Nombres como Bill Russel, Wilt Chamberlain, Oscar Robertson, Elgin Baylor, Al Attles, Willis Reed, Lew Alcindor, Hakeem Olajuwon, Julius Erving, Isiah Thomas, Magic Johnson y Michael Jordan han logrado, junto a muchos otros la magnitud actual de la NBA: pura magia, espectáculo en mayúsculas.

Lloyd, conocido por su defensa, jugó en la Universidad de West Virginia State, liderándola a dos campeonatos de conferencia y del torneo CIAA, en 1948 y 1949. Fue nombrado en el mejor quinteto de la conferencia en tres ocasiones, y dos veces All-American por el periódico Pittsburgh Courier. Como senior, promedió 14 puntos y 8 rebotes por partido, liderando a West Virginia State a un segundo puesto en la conferencia y torneo CIAA. En 1947-48, West Virginia State fue el único equipo invicto en Estados Unidos.

El ala-pivote de apenas 1.95 mts de estatura (cuyo biotipo físico para los cánones actuales le impedirían desempeñarse en dicha posición) disputó 560 partidos en nueve temporadas, promediando 8.4 puntos y 6.4 rebotes por encuentro. Lloyd jugó solamente siete partidos con Washington Capitols antes de que el equipo le despidiera el 9 de enero de 1951. Posteriormente entraría en la Armada de los Estados Unidos en Fort Sill, Oklahoma, antes de que Syracuse Nationals se interesara por él y le fichara. En Syracuse pasó seis años, y con Detroit Pistons dos antes de su retirada en 1960.

Lloyd se retiró con 4.682 puntos. Su mejor año fue en 1955, promediando 10.2 puntos y 7.7 rebotes por noche con Syracuse, llegando incluso a ganar el campeonato ante Fort Wayne Pistons en las Finales de la NBA por 4-3. Lloyd y Jim Tucker fueron los primeros afroamericanos en jugar en un equipo campeón de la NBA. Al igual que Lloyd, Clifton y Cooper tuvieron importantes pero no espectaculares carreras en la liga.

Según Jerry Green, periodista del Detroit News, el general manager de los Pistons Don Wattrick quiso fichar a Lloyd en 1965 como entrenador, lo que hubiera significado que Lloyd se convertía también en el primer afroamericano en dirigir a un equipo de la NBA. En lugar de él, Dave DeBusschere fue nombrado entrenador-jugador de los Pistons.

Posterioramente, desde 1972 hasta 1973, Lloyd entrenó a los Pistons (Bill Russell ya se había convertido en el primer afroamericano en entrenar a un equipo de la liga en 1968) y trabajó como ojeador para la franquicia durante cinco temporadas. Desde 1996 integra el Naishmith NBA Hall of Fame.




Ficha personal:


Nombre completo:  Earl Francis Lloyd

Apodo:                  "The Big Cat"

Nacimiento:            Alexandria, Virginia, 3 de abril de 1928

Altura:                    1,96 m (6 pies 5 pulg)

Peso:                      102 kg (224 lb)


Carrera

Universidad:            Universidad de West Virginia State

Draft:                      9ª ronda 1950 por Washington Capitols

Posición:                 Alero


Trayectoria

    -Washington Capitols (1950–1951)

    -Syracuse Nationals (1952-1958)

    -Detroit Pistons (1958-1960)




lunes, 17 de marzo de 2014

PERFILES - MANU GINÒBILI (1977-)

 





Emanuel David Ginóbili (nacido el 28 de julio de 1977 en Bahía Blanca, Argentina), más conocido como Manu Ginóbili, es considerado el jugador argentino de baloncesto más importante de todos los tiempos. Actualmente juega en San Antonio Spurs de la NBA, desempeñando a la fecha la duodécima temporada en la franquicia texana.

Antes de llegar a la NBA, Ginóbili jugó en las ligas argentina e italiana. En Italia con Kinder Bolonia ganó dos MVP de la temporada, el MVP de las Finales de la Euroliga de 2001 y los campeonatos de Europa y de liga y copa italiana. San Antonio Spurs lo seleccionó en la 57ª posición del Draft de la NBA de 1999, debutando en la NBA 2002. Pronto se convirtió en uno de los jugadores claves del equipo, consiguiendo el campeonato de la NBA en su primera temporada, y dos más en 2005 y 2007. Además, en 2005 y 2011 disputó el All-Star Game y en 2008 fue nombrado Mejor Sexto Hombre de la NBA e incluido en el tercer mejor quinteto de la liga, esta última distinción la volvió a obtener en el 2011.

Con la selección argentina, el éxito ha sido similar. Debutó en 1998 y formó parte del equipo que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el subcampeonato del mundo en 2002 y la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

En 1995, Ginóbili se trasladó desde Bahía Blanca a la ciudad de La Rioja para jugar en el Club Andino. Allí debutó en la Liga Nacional de Básquet, el 29 de septiembre de ese mismo año, frente a Peñarol de Mar del Plata. Esa temporada fue nombrado el mejor debutante de la Liga Nacional. Al año siguiente, volvió a su ciudad natal para jugar en el Club Estudiantes. En 1997 fue seleccionado MVP del Juego de las Promesas Mar del Plata y en esta misma temporada recibió el premio al mayor progreso de la LNB.
Liga Italiana

En 1997 se dirigió a Italia para jugar dos temporadas en el Basket Viola Reggio Calabria. Durante ese período, en 1999, fue elegido en segunda ronda del draft de la NBA por San Antonio Spurs con el puesto nº 57. Sin embargo, decidió quedarse en Europa tras una oferta realizada por parte del Kinder Bolonia para jugar dos temporadas. Aquí logró consagrarse como uno de los mejores jugadores del viejo continente, ya que en este tiempo ganó con su equipo dos Copas de Italia (2001 y 2002, siendo el MVP de la segunda), una liga italiana (2001, siendo también el MVP de la misma) y una Euroliga (2001), siendo el MVP de las finales. También fue seleccionado para jugar el All-Star en tres ocasiones.

El año 1998 fue un gran punto de inflexión en la carrera de "Manu"; debutó en la selección argentina en el Mundial de Atenas.En el 2001 logra el premundial disputado en Neuquén, Argentina clasificatorio para el mundial. En 2002 condujo a la selección argentina a obtener la medalla de plaa en el Mundial de Indianápolis, formando parte del quinteto ideal del campeonato. Jugó todos los partidos del torneo como titular a excepción de la final en la que pudo participar escasos minutos debido a un esguince en el tobillo que sufrió en las semifinales al pisar al alemán Dirk Nowitzki. En este torneo, la albiceleste fue la primera selección en derrotar a Estados Unidos desde que está formada por jugadores de la NBA, cortando una racha de 58 partidos consecutivos ganados desde 1992.
 
No fue hasta después del Campeonato Mundial FIBA 2002 en Indianápolis cuando Ginóbili se sumó a los Spurs. En aquel torneo jugó contra las futuras estrellas NBA Yao Ming, Dirk Nowitzki, Peja Stojakovic, y fue el líder indiscutido de la Argentina que logró un histórico segundo puesto,1 además de ser elegido en el mejor quinteto del campeonato. Sufrió un esguince de tobillo en la semifinal ante Alemania pero aún así intentó jugar, diezmado físicamente, la final perdida contra Yugoslavia. En 2002 llegó a San Antonio Spurs y jugó su primer partido en la NBA el 29 de octubre frente a Los Angeles Lakers, partido donde anotó 7 puntos (3 de 9 tiros de campo, incluido un triple de cuatro intentos), capturó dos rebotes, dio tres asistencias, robó cuatro balones, puso un tapón, perdió una vez el balón y cometió tres faltas personales. 

En su temporada de rookie (novato) promedió 7,6 puntos, 2,3 rebotes, 2 asistencias y 1,4 robos de balón ayudando a su equipo a salir campeón, logrando su primer anillo en su primera temporada. En su primer año, Ginóbili se desempeñó como escolta suplente del equipo. Pasó la primera parte de la temporada lesionado, y encontró dificultades para adaptarse a la NBA por su estilo de juego. Después de su lesión, Ginóbili ganó el premio de rookie del mes en marzo en la Conferencia Oeste, y fue nombrado en el segundo equipo de rookies al final de la temporada.

En contraste con su temporada regular, Ginóbili se convirtió en una parte integral de Gregg Popovich, la rotación establecida en los playoffs, jugando en cada partido.1 Los Spurs eliminaron a Phoenix Suns y a Los Angeles Lakers. Ayudó a guiar a su equipo contra Dallas Mavericks en las Finales de Conferencia y más tarde a conseguir el anillo contra New Jersey Nets en las Finales de la NBA para que San Antonio consiguiese su segundo campeonato. Después de la victoria, Ginóbili ganó su primer Olimpia de Oro de la Argentina como deportista del año.

En la temporada 2003-04, Ginóbili comenzó con más regularidad para los Spurs, jugando como titular a partir de la mitad de los 77 partidos de temporada que disputó. Sus estadísticas mejoraron en todas las categorías importantes, ya que promedió 12,8 puntos, 4,5 rebotes, 3,8 asistencias y 1,8 robos por noche. Durante los playoffs, los Spurs se encontraron a los Lakers en las Semifinales de Conferencia. En el quinto partido Derek Fisher anotó una canasta justo antes de sonar la bocina faltando 0,4 segundos, con lo cual los Spurs perdieron el duelo y la serie por 4-2. Si bien Ginóbili no jugó tan bien como en la temporada pasada, sus estadísticas en playoffs mejoraron de manera significativa, con 13 puntos, 5,3 rebotes y 3,1 asistencias por partido.

Ya en 2004, en los Juegos Olímpicos de Atenas, promediando 19.3 puntos por partido lideró a su equipo para ganar la medalla de oro, siendo el MVP del torneo.1 Además sumó una media de 4.0 rebotes y 3.25 asistencias. Logró un 70.8% de efectividad en dobles y un 40.5 en triples. En dicho torneo, Manu se convirtió en el héroe del equipo argentino durante el primer juego, contra Serbia y Montenegro, anotando los dos puntos salvadores para Argentina a escasos segundos del final y dándole la victoria por apenas un punto a la selección argentina y tomándose revancha de la final perdida en 2002 ante el equipo europeo.

Después de algunos problemas con los Spurs debido a su contrato, Ginóbili renovó e inició la temporada 2004-05. Esta fue su mejor temporada, siendo elegido como reserva por los entrenadores de la NBA de la Conferencia Oeste para jugar el All-Star Game, marcando su debut en la elite de la NBA a mediados de la temporada. Durante un partido frente a los Phoenix Suns, marcó un total de 48 puntos, la mejor marca de su carrera, y logrando la victoria para su equipo. 

Durante los playoffs, el juego de Ginóbili fue fundamental para San Antonio. Los Spurs derrotaron a Phoenix Suns primero 4-1 en las Finales de Conferencia, antes de que se impusieran en una muy defensiva serie de siete partidos a Detroit Pistons en las Finales de la NBA. Ginóbili registró las mejores estadísticas de su carrera, en particular 20,8 puntos y 5,8 rebotes por partido, teniendo además el tercer porcentaje anotador más alto en el total de todos los playoffs. En la votación por el MVP de las Finales, el escolta fue un claro candidato, pero se vio desplazado por el capitán de su equipo, Tim Duncan, terminando la temporada como segundo líder anotador del equipo. Durante la temporada, se convirtió en la cuarta persona en ganar el premio Olimpia de Oro de manera consecutiva.

La temporada 2005-06 estuvo plagada de lesiones para Ginóbili, sufriendo lesiones de pie y tobillo que obstaculizaron su capacidad de jugar. Jugó 65 partidos en la temporada regular, pero se produjo un pequeño descenso en sus estadísticas en comparación con la temporada anterior. Durante los playoffs, tuvo un juego excelente, pero no pudo evitar que los Spurs fueran eliminados por los Dallas Mavericks en Semifinales de la Conferencia. Durante la temporada promedió 15,1 puntos.


Durante la siguiente temporada formó parte también del equipo que logró la 4º posición en el Mundial de 2006 en Japón. Promedió 15.1 puntos en los 9 partidos que disputó como titular (22.1 minutos de promedio) siendo incluido en el quinteto ideal del campeonato. En la misma campaña 2006-07, Ginóbili ayudó a los Spurs a conseguir el mejor récord de la temporada. Sus estadísticas fueron idénticas a los números de su exitosa campaña 2004-05, a pesar de jugar sólo 36 de 75 partidos, su segundo pero nivel desde su llegada a San Antonio. En los playoffs de 2007 derrotaron a Denver Nuggets, Phoenix Suns y Utah Jazz, antes de barrer a Cleveland Cavaliers para ganar su tercer anillo, cuarto para San Antonio.3 Fue una temporada histórica para el baloncesto argentino, ya que fue campeón junto a su compañero de selección Fabricio Oberto.

El 6 de noviembre de 2007, en un partido que disputaron los Spurs contra Miami Heat y que ganaron por 88-78, Ginóbili, con 25 puntos, consiguió sobrepasar los 5.000 puntos en la NBA, contando únicamente temporada regular. En la temporada 2007-08, sus promedios ascendieron a 19,5 puntos en 31 minutos de juego por partido, ganando el premio al Mejor Sexto Hombre. Unas semanas más tarde, fue incluido en el tercer mejor quinteto de la liga. En playoffs, ganaron las dos primeras eliminatorias a los Suns por 4-1,6 y a New Orleans Hornets, remontando un 2-0; un 3-2 e imponiéndose finalmente por 4-3 a pesar de un gran Chris Paul.

En el año 2008 participó de los Juegos Olímpicos en Pekín. Fue el abanderado de la Argentina en la ceremonia de inauguración de los juegos. Tras liderar al seleccionado en la ronda preliminar y en la victoria sobre Grecia en cuartos de final, Ginóbili se resintió de una lesión en el tobillo durante el primer cuarto de la semifinal contra Estados Unidos, que Argentina perdió por 20 puntos. Sin la participación de Ginóbili, Argentina obtuvo la medalla de bronce al vencer a Lituania 87 a 75 y ascendió al primer lugar del ranking Fiba, siendo la primera vez en la historia que Estados Unidos de Norteamérica es despojado de dicha posición.

En el año 2011 participó y formó parte de la Selección de básquetbol de Argentina, siendo el escolta titular que ganó el Torneo de las Américas de 2011, clasificando a los Juegos Olímpicos de Londres 201210 con un promedio de 15.8 puntos por partido. En los juegos olímpicos de Londres 2012 obtiene el cuarto puesto tras caer la selección Argentina ante el combinado Ruso por 81 a 77 siendo por el momento su último encuentro con el conjunto nacional.
 
Manu es un muy buen definidor cerca del canasto, gracias a su sensacional manejo del balón, capacidad atlética y toque. Con los años en la NBA mejoró su tiro de 3 puntos para convertirlo en un arma más en su juego. No obstante el factor fundamental que diferencia a Ginóbili (como a otros grandes jugadores de la historia) es la velocidad del primer paso hacia el canasto y también la naturalidad para improvisar jugadas. Por otra parte, ha demostrado ser un excelente pasador, y es capaz de llevar la dirección del juego en muchos momentos. Tiene una creatividad en sus pases poca veces vista. Es capaz de crearse su propio tiro y recibir frecuentemente faltas, aprovechando después su buen porcentaje de tiros libres.

Excelente jugador defensivo, que si bien ya no tiene la agilidad de años anteriores y puede sufrir contra jugadores más atléticos, Ginòbili ompensa esa desventaja con fundamentos perfectos. Su mayor ventaja en este aspecto es la velocidad y capacidad de anticipación, lo que lo coloca como un gran robador de pelotas. También tiene especial capacidad para sacar faltas ofensivas.

La de Manu se trata de una historia de amor, educación, sacrificios, aprendizajes, convicciones, obsesiones, valores, códigos, exigencias, conductas, competencias, triunfos y derrotas. De alguien que ganó todo, pero cuyo éxito no es producto de un talento, de lo técnico o lo físico. Que él es mucho más que todas sus virtudes en conjunto. Un deportista ideal. Alguien que nació con habilidades, aunque es el producto de la determinación, la educación, la mentalidad, la competitividad, el profesionalismo, el esfuerzo, el liderazgo y la inteligencia. Cualidades que lo llevaron a sostener una carrera profesional envidiable y perdurable, para convertirlo -casi sin discusión- en un integrante consagrado dentro del podio de deportistas argentinos mas destacados de toda la historia.


Ficha personal:

Nombre completo:     Emanuel David Ginóbili Maccari
Nacimiento:              Bahía Blanca, Argentina, 28 de julio de 1977
Altura:                      1,98 m (6 pies 6 pulg)
Peso:                       93 kg (205 lb)
Carrera
Draft:       2ª ronda (puesto 57) 1999 por San Antonio Spurs
Club:        San Antonio Spurs
Posición:  Escolta
Dorsal:     20
Trayectoria
   *Andino Sport Club (1995-1996)
   *Estudiantes de Bahía Blanca (1996-1998)
   *Viola Reggio Calabria (1998-2000)
   *Kinder Bolonia (2000-2002)
   *San Antonio Spurs (2002- )

Palmarés

Títulos x Clubes:

    -Liga italiana: 2001
    -Copa de Italia: 2001, 2002
    -Euroliga: 2001
    -Campeonatos de la NBA: 2003, 2005, 2007

Selección nacional

    -Campeonato Sudamericano de Básquetbol: Chile 2001.
    -Medalla de oro: Campeonato FIBA Américas Neuquén 2001.
    -Subcampeonato Mundial: EE.UU. 2002.
    -Medalla de oro olímpica: Atenas 2004.
    -Medalla de bronce olímpica: Beijing 2008.
    -Medalla de Oro: Campeonato FIBA Américas Mar de Plata 2011.

Premios obtenidos:

    -Revelación de la LNB: 1995/96.
    -Jugador de Mayor Progreso de la LNB: 1997/98.
    -All-Star de la liga italiana: 1999, 2000, 2001
    -Jugador Más Mejorado de la liga italiana: 2000, 2001, 2002-
    -MVP de las Finales de la Euroliga: 2001
    -MVP de la Copa de Italia: 2002
    -All-Star de la NBA: 2005, 2011
    -Mejor quinteto del Mundial: 2002, 2006
    -Mejor quinteto de los Juegos Olímpicos: 2004
    -MVP de los Juegos Olímpicos: 2004
    -Olimpia de Oro: 2003, 2004 (compartido con Carlos Tévez)
    -50 mayores colaboradores de la Euroliga: 2008
    -Mejor Sexto Hombre de la NBA: 2008
    -Tercer mejor quinteto de la NBA: 2008 y 2011
    -Premio Konex de Brillante al mejor deportista de la década en Argentina: 2010

Selecciòn Nacional - Medallero històrico:

Olimpìadas

Oro       Atenas 2004       
Bronce  Pekín 2008          

Mundial de Basquet

Plata      Estados Unidos 2002     

Torneo de las Américas/Campeonato FIBA Américas

Bronce   Puerto Rico 1999          
Oro        Argentina 2001                
Plata      Puerto Rico 2003             
Oro        Argentina 2011                

Estadísticas en la NBA

Temporada regular
Año       Equipo PJ           PT           MPP      %TC       %3P       %TL        RPP        APP       ROB       TPP        PPP
2002–03               San Antonio       69           5             20.7       .438       .345       .737       2.3          2.0          1.4          .2            7.6
2003–04               San Antonio       77           38           29.4       .418       .359       .802       4.5          3.8          1.8          .2            12.8
2004–05               San Antonio       74           74           29.6       .471       .376       .803       4.4          3.9          1.6          .4            16.0
2005–06               San Antonio       65           56           27.9       .462       .382       .778       3.5          3.6          1.5          .4            15.1
2006–07               San Antonio       75           36           27.5       .464       .396       .860       4.4          3.5          1.5          .4            16.5
2007–08               San Antonio       74           23           31.0       .460       .401       .860       4.8          4.5          1.5          .4            19.5
2008–09               San Antonio       44           7             26.8       .454       .330       .884       4.5          3.6          1.5          .4            15.5
2009–10               San Antonio       75           21           28.7       .441       .377       .870       3.8          4.9          1.4          .3            16.5
2010–11               San Antonio       80           79           30.3       .433       .349       .871       3.7          4.9          1.5          .4            17.4
2011–12               San Antonio       34           7             23.3       .526       .413       .871       3.4          4.4          .7            .4            12.9
2012–13               San Antonio       59           0             23.4       .426       .356       .796       3.4          4.6          1.4          .2            11.9
Total                     726         346         27.5       .452       .372       .832       3.9          4.0          1.5          .3            14.9
All-Star                                2             0             21.5       .363       .000       .833       3.0          3.0          2.0          .5            7.5
Playoffs
Año       Equipo PJ           PT           MPP      %TC       %3P       %TL        RPP        APP       ROB       TPP        PPP
2003      San Antonio       24           0             27.5       .386       .384       .757       3.8          2.9          1.7          .4            9.4
2004      San Antonio       10           0             28.0       .447       .286       .818       5.3          3.1          1.7          .1            13.0
2005      San Antonio       23           15           33.6       .507       .438       .795       5.8          4.2          1.2          .3            20.8
2006      San Antonio       13           11           32.8       .484       .333       .839       4.5          3.0          1.5          .5            18.4
2007      San Antonio       20           0             30.1       .401       .384       .836       5.5          3.7          1.6          .2            16.7
2008      San Antonio       17           6             32.9       .422       .373       .896       3.8          3.9          .6            .3            17.8
2010      San Antonio       10           10           35.2       .414       .333       .866       3.7          6.0          2.6          .2            19.4
2011      San Antonio       5             5             34.8       .443       .321       .780       4.0          4.2          2.6          .6            20.6
2012      San Antonio       14           2             27.9       .448       .338       .857       3.5          4.0          0.7          .3            14.4
Total                     136         49           31.0       .441       .368       .825       4.5          3.8          1.4          .3            16.2