miércoles, 26 de agosto de 2015

ESPECIALES BOXEO - SOY RINGO (de José Luis Nacci, 2015)










Ringo está vivo: Bonavena sigue vigente.
El documental "Soy Ringo" confirma la vigencia de un personaje de la cultura popular argentina.
Actualizado el 11 de mayo de 2015 // Carlos Irusta Por Carlos Irusta
Archivo: ESPNDeportes.com


BUENOS AIRES -- Alguien dijo que si Bonavena no hubiera existido, deberían haberlo inventado. Tal vez la frase no sea demasiado original, porque se ha aplicado también a otros personajes, pero está lograda. A lo sumo, habría que agregar que, en realidad, más allá de que Oscar Natalio Bonavena existió, fue él quien inventó a Ringo, el personaje hablador, simpático, alocado, mediático y por momentos extravagante, que encontró el boxeo su camino para vivir para siempre. Aunque haya muerto a los 33.

De eso de trata "Soy Ringo", de José Luis Nacci, estrenada esta semana en el cine Gaumont de Buenos Aires. La búsqueda y la investigación de la vida de quien fue campeón argentino de los pesos pesados, cantante ("Soy un actor", agregó), (auto) publicista y que terminó asesinado de un traicionero balazo al corazón en la puerta de un burdel de Reno.

Polémico. Explosivo. Ocurrente. Distinto. Le dio al boxeo argentino una cuota de irreverencia, espectáculo y humor que convirtieron a ese cóctel en algo único. Habrá un antes y un después de Oscar Natalio Bonavena, a quien su madre llamaba "Titi" y a quien todos recuerdan como Ringo, el hombre que estuvo enfrente del gran Muhammad Alí y que murió cobardemente asesinado en la puerta de un burdel en Nevada. 

Hoy su historia llega al cine a través de un documental, "Soy Ringo" que promete ser un documento de su vida, su misterio y sus anécdotas. En total fueron trece entrevistados, incluyendo a los dos periodistas que primero se acercaron a su cuerpo muerto: Alberto Oliva y Juan Larena, ambos corresponsales de sus medios en los Estados Unidos. La historia y la cámara se mueven entre el Harra's -el último casino en donde estuvo jugando hasta la hora de su muerte-, y el Luna Park, pasando por las calles de su barrio, Parque Patricios.

Su médico personal, Roberto Paladino y su amigo El Bambino Veira aportan sus vivencias y recuerdos. Y -entre otros- están los íntimos testimonios de sus hijos, Ringuito y Adriana. Como así también de periodistas que lo trataron personalmente como Ernesto Cherquis Bialo y Carlos Irusta. Sin embargo, hay un testimonio que no puede dejar de ser destacado y es de José Menno, recientemente fallecido, que fue su sparring, su amigo y que analiza la pelea con Alí, como si estuviera en vivo...

La película es un documental pero tiene una fuerte impronta policial. Muestra la vida deportiva de Ringo y sus principales peleas pero también su costado artístico e histriónico. El eje vertebral de la narración es la muerte de Ringo y la relación con Conforte. "Dura una hora y 46 minutos, y empezó a escribirse en el año 2008 -cuenta su director, José Luis Nacci-. En el año 2010 se empezaron a filmar las entrevistas. Un año después, el INCAA nos otorgó un subsidio para realizarla. En el 2012 se hizo un viaje a los Estados Unidos y en el año 2014 se estrenó en el BAFICI. Fue presentada en el Festival de cine de Punta del Este; en el Festival de Cine en La Habana, en el Festival de Cine en Brasil y en el Festival de Cine Leonardo Favio, en Bolívar. En abril de 2015 la película recibió el Primer Premio al largometraje en el Festival de Cine Deportivo en Wilde, Provincia de Buenos Aires", afirma.

José Luis Nacci estudió en el Instituto Nacional de Cine cuando se llamaba CERC (ahora ENERC)... y se recibió de director de cine en 1989. Es docente en escuelas de Cine. Fue colaborador de guión en películas como "Una mujer sucede" de Pablo Bucca y e "Infancia Clandestina" y "Los próximos pasados". 

"Bonavena es un personaje muy popular, muy querido, y al mismo tiempo un desafío como historia de vida... Del arrabal porteño a Nueva York y luego una muerte absurda que conmovió al país. Una tentación y un desafío que me persiguió durante muchos años y que ahora es realidad", afirma Nacci. Para la filmación se utilizan imágenes de archivo, imágenes High Definition y también otras filmadas en fílmico súper 8. También se muestran y utilizan dibujos como en el mundo de la criminología para ilustrar todo aquello que no se vio, como la noche de la muerte de Ringo.


"Pero más allá de las técnicas y la aproximación al misterio de su muerte, -define Nacci-. La película es, ante todo, muy emotiva, por el recuerdo de quienes lo conocieron, por la forma en que está contada y por las fuertes imágenes que se presentan. Sí, es -ante todo- una suma de algunos momentos de humor, pero también de otros de alta emotividad, como no podía ser de otra manera tratándose de Ringo...".  A través de fotos, recreaciones, dibujos, películas de época y sobre todo de testimonios (13 en total) se va armando un rompecabezas a lo largo de 1 hora y 46 minutos. Desde la infancia en Parque de los Patricios al asesinato en Reno, la película va y viene sin perder ni el orden y el ritmo, a través de un relato oral imprescindible, pausado y ordenado, apoyando las imágenes.

No es pues, una historia lineal, sino que está contada como nos enseñaron que narran las historias: yendo y viniendo. Pero si atrapan las imágenes de sus peleas, sus actuaciones con Pepe Biondi, los testimonios más íntimos (hablan sus dos hijos y uno de sus hermanos, además de periodistas y amigos), también es cierto que es imposible desprenderse de una pregunta sin respuestas: ¿Qué pasó en Reno? ¿Por qué, en lugar de conducir su auto hacia el aeropuerto y regresar a la Argentina, se fue a meter en un callejón sin salida, con destino de muerte?

Casi al borde de la intriga policial -si algo tiene la historia, es que está contada de tal manera que parece que el espectador pudiera cambiarla-, la investigación agrega a dos testigos poco conocidos como tales: los periodistas que fueron los primeros en llegar a Reno, apenas sucedida la muerte. Ambos vivían entonces en los Estados Unidos y aún residen allí. Alberto Oliva en su oficina en Nueva York y Juan Abraham Larena, en su casa cercana a Los Ángeles, aportan detalles casi ignorados y de primera mano: ellos estuvieron allí...

Y, de hecho, el propio Joe Conforte -quien seguramente ordenó disparar a matar- también "habla" gracias al ingenioso recurso de recorrer su autobiografía. Si la muerte de Ringo es una pieza fundamental de este documental, José Luis Nacci no olvida el fenómeno social y popular que representó la pelea de Bonavena con Muhammad Alí, y la mira y la remira desde todos los ángulos. Tal vez por eso sea necesario destacar el hallazgo de José Menno, quien fue sparring y amigo de Bonavena. Menno -fallecido antes del estreno y a quien se le dedica la producción-, describe el estilo de pelea de Ringo, da explicaciones técnicas que resultan sencillas pero muy atinadas y va comentando la pelea como si fuera en vivo, en ese momento.

Mezclar lo emotivo con la investigación objetiva no es fácil, pero Nacci lo logra. Sí, "Soy Ringo" demuestra que ese personaje hablador, sobrador y fanfarrón que inventó Bonavena, sigue vivo. Y, seguramente sin quererlo, se convirtió en uno de los símbolos de una época. 

Vale la pena verla. Los jóvenes la seguirán descubriendo al personaje. Los más veteranos, seguramente, saldrán bañados en el dulce y sencillo baño que puede dar la nostalgia...


Clip - Detrás de cámara de la película:





(*) Carlos Irusta Carlos Irusta es uno de los periodistas de boxeo más reconocidos de la Argentina. Actualmente, conduce en radio el programa Ring Side en el Aire los domingos por la noche en AM 910, La Red, y en TV es una de las voces de Noche de Combates por ESPN. Además dirige la revista Ring Side. Fue prosecretario de redacción de la revista El Gráfico. Para seguirlo en Twitter: @carlosirusta Consulta su archivo de columnas.

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